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Vivir sin gravedad a 300 kilómetros sobre la Tierra

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Vivir sin gravedad a 300 kilómetros sobre la Tierra

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21 de diciembre de 2011: la nave espacial rusa Soyuz despega del cosmódromo de Baikonur, en Kazajistán. A bordo, tres astronautas; un estadounidense de la NASA, el comandante ruso Oleg Kononenko y el holandés de la Agencia Espacial Europea (ESA), André Kuipers.

El 23 de diciembre llegaron a la Estación Espacial Internacional, donde permanecerán casi seis meses. El holandés Kuipers, de 53 años, médico e ingeniero de vuelo, está en la misión PromISSe de la Agencia Espacial Europea desde 2009.

Durante 148 días en la ISS, Kuipers va a participar en una treintena de experimentos para la Agencia Espacial Europea, entre otros sobre los efectos de la microgravedad en la fisiología humana. La mayoría tendrán lugar en el laboratorio europeo Columbus.

Unas instalaciones que no existían cuando Kuipers pasó 11 días en la ISS en 2004. Tras este primer vuelo, el astronauta holandés tenía ganas de volver, como explicaba antes de la salida, durante los entrenamientos:

André Kuipers:
“Ahora mi papel es más operacional. Voy a tener que hacer muchas más cosas en la misma Estación Espacial, como mantenimiento, y reparaciones, pero también estoy entrenado para trabajar con el brazo robótico, para hacer paseos espaciales, y no hay que olvidar que la estación espacial es dos veces más grande ahora que durante mi primer vuelo”, decía André Kuipers.

Kuipers es astronauta en la Agencia Espacial Europea desde 1999. Es el primer holandés que ha estado dos veces en órbita.

Neil O’Reilly, euronews:

La Estación Espacial Internacional lleva permanentemente habitada casi 12 años. Una aventura en la que Europa tiene un papel fundamental. Nos acompaña, a más de 330 kilómetros sobre la Tierra, el astronauta holandés, André Kuipers.

Gracias por acompañarnos, usted volverá pronto a casa ¿Qué siente? Imagino que todo tipo de emociones.

André Kuipers, astronauta:

“Si, exáctamente. Por supuesto que quiero ir a casa, ver a mis hijos, respirar aire fresco y escuchar cómo cantan los pájaros, por ejemplo. Pero ésta también es mi casa, he vivido aquí medio año. Tengo unas vistas fantásticas y la ingravidez es total, sí, tengo sentimientos contradictorios, seguro que es porque sé que, probablemente, no volveré aquí”.

euronews:

Además del trabajo científico ¿qué hace durante el día? Díganos ¿cómo es una jornada típica a bordo?

André Kuipers:

“Bien, empezamos el día con una reunión de planificación, hablamos de las tareas de la jornada. Luego iniciamos los experimentos o los trabajos de mantenimiento o reparación. Esto significa que nos repartirmos por toda la estación, algunos estarán en el módulo japonés, otros en el laboratorio estadounidense o en la zona rusa”. “Hacemos las tareas previstas para ese día”.

“Aunque sobretodo tenemos que estar en condiciones, en buenas condiciones físicas, así que cada día hacemos mucho deporte. Por supuesto, que comemos, como todo el mundo, hacemos nuestras pausas entre las actividades para terminar el día con otra reunión. Después disponemos de un poco de tiempo libre para hacer cosas como llamar a casa, por ejemplo, ver una película o mirar por la ventana y hacer fotografías”.

euronews:

Parece fascinante, inimaginable porque es una experiencia al alcance de muy pocos, imagino que uno tiene sus altibajos, háblemos si le parece un poco de esto.

André Kuipers:

“Sí, es cierto. La ingravidez es algo fantástico, una sensación agradable. Pero eso supone también que todo flota y hay cosas que no resultan fáciles cuando uno trabaja en ciertos experimientos, objetos que caerían en condiciones normales y que en el espacio, se quedan suspendidos.”

“Un objeto como este, una linterna, se trata de un objeto grande, si la perdemos de vista un momento, incluso ésta, no nos será fácil encontrarla si se queda por ahí, fuera de nuestro alcance. Todo es tridimensional. Y así todas las cosas. Otra circunstacia es que vivimos en una casa de cristal, todo se ve desde la Tierra. Así que, siempre estamos alerta, muy concentrados, porque en cierto modo, siempre tienes a alguien mirando a tus espaldas”.

euronews:

Esta es su segunda misión, la primera fue en 2004. ¿Cómo han cambiado las cosas en la Estación Espacial Internacional desde entonces?¿Será esta su última misión cómo nos decía anteriormente?

André Kuipers:

“Si, mi primer vuelo fue en 2004, una misión corta de apenas once días. La Estación era la mitad de lo que es ahora. Es una estación muy grande, con seis personas a bordo. Probablemente será mi último vuelo, aunque si la Agencia Espacial Europea (ESA) me llama otra vez, por supuesto que querría volver porque es muy interesante. Sin embargo, hay nuevos astronautas y supongo que si llegara el caso ya estaré retirado para entonces”.

euronews:

Bien, André, le deseamos un feliz viaje de regreso a casa, gracias por acompañarnos, adiós.

André Kuipers:

“Ha sido un placer”.