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Un verdadero barrizal

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Un verdadero barrizal

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En eso se ha convertido el festival de la isla de Wight que arrancó, el viernes, con verdaderos problemas logísticos a causa de las lluvias torrenciales.

Las quejas hacia los organizadores se multiplican puesto que, pese a que los vendavales como el que se desató el jueves son bastantes inusuales en esta época del año, lleva lloviendo prácticamente todo el mes de junio. El día anterior a la inauguración del festival, el principal parking amaneció completamente sumergido, algo que se han tomado con humor algunos asistentes: “Llegamos el jueves y toda el área donde se suponía debía haber hierba estaba ya embarrada. La lluvia golpeó con fuerza hacia las cinco de la madrugada, nuestra tienda de campaña se inundó y comenzó a flotar, después llegaron las ráfagas de viento. Por la mañana el colapso era total, la tienda de campaña echó a volar, acabó estampada en una vaya lejos de aquí y tuvimos que comprar otra. Las tiendas de campaña instaladas en el barro, te imaginas, la gente por ahí …”

Para evitar un mayor atasco, los organizadores del que es uno de los mayores festivales de música del Reino Unido, urgieron a los asistentes que todavía esperaban el ferry para alcanzar la isla, a que dejaran sus vehículos y subieran al transbordador a pie. Precisamente para evitar que muchos acabaran durmiendo en sus coches por falta de sitio en los aparcamientos.