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Mursi, primer presidente civil de Egipto

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Mursi, primer presidente civil de Egipto

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El anuncio del vencedor de las presidenciales en Egipto este domingo, pone fin a una semana de suspense y sobre todo de tensión extrema. La victoria de Mohamed Mursi, el candidato de los Hermanos Musulmanes, fue aclamada por la multitud congregada en la plaza Tahrir, símbolo de la revolución que estalló en enero de 2011.

Mohamed Mursi sucede a Hosni Mubarak y se convierte en el primer presidente civil de Egipto.

“Estoy determinado a construir un nuevo Egipto”, decía, “ un Estado nacional con una Constitución moderna y democrática y dedicaré todas mis energías a este proyecto colosal, conforme a nuestra indentidad”

Falta por ver si tendrá los medios para hacerlo. El nuevo presidente ha obtenido el 51,7% de los apoyos en la segunda vuelta de las elecciones, pero no puede contar con el respaldo del Parlamento.

La victoria de los partidos islamistas en las legislativas de noviembre y enero ha quedado invalidada por el Tribunal Constitucional y por el Consejo Superior del Ejército, que han anulado los comicios y disuelto la Asamblea. Los militares aseguran que quieren devolver el poder al nuevo presidente lo antes posible. El problema es que no se saben cuáles son los poderes del nuevo jefe del Estado porque aún no hay una nueva Constitución.

Los retos inmediatos de Mohamed Mursi son formar Gobierno y establecer el diálogo con el jefe del Consejo Supremo del Ejército, el mariscal Hussein Tantaoui.

Analizamos la situación de Egipto con el analista y politólogo Nashaat Al-Daihi. Ésta es la entrevista que nos ha concedido:

Euronews:
¿Cómo puede ejercer sus funciones el nuevo presidente egipcio cuando el Consejo militar sigue conservando las riendas del poder?

Nashaat Al-Daihi: “Hay que esperar a que tome posesión del cargo. Pero antes deberíamos preguntarnos quién va a acompañarle. Mursi tiene ante sí muchos desafíos y a todos los niveles. Efectivamente, la relación que mentenga con la institución militar es clave. Porque hace 60 años que los militares dirigen el país. Y eso quiere decir que no van a ceder el poder así como así. Y que el presidente Mursi tendrá que llevarse bien con ellos. Los militares no quieren marcharse pacíficamente. Quieren quedarse. Porque creen que son los mejor preparados para salvaguardar el orden. Creen que el presidente ni tiene la experiencia necesaria ni conoce los entresijos de la política egipcia, por no hablar de la seguridad nacional”.

Euronews:
La Asamblea Nacional está actualmente en manos de los militares. ¿Cree usted que si se organizan unas nuevas legislativas los hermanos musulmanes podrían obtener la mayoría?

Nashaat Al-Daihi:
“Eso depende de la política que ejerza Mursi en los próximos meses. Si el presidente es racional y razonable con las otras corrientes políticas y con los militares, y consigue conectar con todos los estamentos de la Administración, los hermanos musulmanes obtendrán fácilmente la mayoría. Pero si Mursi cambia de rumbo y busca la confrontación con el resto de fuerzas políticas y sociales, los islamistas perderán el terreno que han ganado hasta ahora y no conseguirán ni siquiera un tercio de los escaños”.

Euronews :
En el plano internacional y tras la victoria de los Hermanos Musulmanes, ¿continuará aplicando Egipto el tratado de paz con Israel?

Nashaat Al-Daihi:
“Creo que el presidente de Egipto, sea militar o civil, debe respetar los acuerdos alcanzados en materia de política exterior. Y por tanto, no debe tocar el Tratado de Camp David. Se puede modificar si ambas partes están de acuerdo, pero no debe desaparecer. Es un acuerdo que Egipto e Israel han firmado con la mediación de Estados Unidos. Y a mi me parece que todos estamos de acuerdo en que Egipto debe respetar sus acuerdos internacionales. Lo creíamos antes, durante y después de las elecciones. Y lo seguimos creyendo hoy. Egipto debe conservar sus acuerdos porque sobrepasan a las personas. Es la posición del Estado, no la de sus políticos”.