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Alemania: de enfermo de Europa a ejemplo europeo

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Alemania: de enfermo de Europa a ejemplo europeo

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En la época de la integración de la ex RDA, Alemania era “el enfermo de Europa”, un país vetusto y en ruinas. Algo así como si la Alemania occidental se hubiera fusionado con la Grecia actual. Ahora, los difíciles primeros años de la reunifcación son agua pasada y Alemania ha conseguido levantar cabeza. Cuarta potencia mundial, el país resiste frente a la crisis y se presenta como ejemplo. Pero ¿cuál es su secreto?

Para empezar, una economía funcional y competitiva, impulsada por la capacidad de las empresas de conquistar mercados exteriores y sobre todo, de mantenerse en ellos.

En los últimos diez años, Alemania ha duplicado sus exportaciones. Aunque durante mucho tiempo ha sido el principal exportador a escala mundial, China acaba de arrebatarle el título.

La calidad de los productos alemanes contribuye a su fuerza. Algunos sectores de la industria son especialmente potentes, como la ingeniería, la automoción y las energías renovables. El país produce tres cuartas partes de la energía solar de los 27, de hecho está en segunda posición mundial en materia de energía solar.

Además, el coste de la mano de obra, de los más bajos de la zona euro permanece inalterable desde hace diez años.

Otro dato positivo y a contracorrinete de la tendencia general es el descenso del paro, que ha pasado del 12% en 2005 al 6,7% este año.

Pese a todo no se puede hablar de milagro, sino de la política a marchas forzadas de vuelta al empleo destinada a aligerar los gastos del Estado. En Alemania no hay salario mínimo, la incitación al empleo es la consigna , pero esta política tiene su reverso

Esta cifra: el 20% de los trabajadores perciben menos de 10 euros por hora.

El salario medio en Alemania ha descendido un 4,2% en diez años. El empobrecimiento de la sociedad es la cara menos visible del modelo alemán.

Pero el principal punto flaco de Alemania es el envejecimiento de su población, que ha disminuido un 0,5% en una década. Las alemanas tienen un promedio de 1,4 hijos, y los mayores de 65 representan el 20% de la población. En 2060, serán el 34%.