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Corea del Sur: el turismo sanitario

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Corea del Sur: el turismo sanitario

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Corea del Sur ha hecho grandes esfuerzos en los últimos años para desarrollar el turismo sanitario como uno de sus motores de crecimiento. Se han abierto centros de información para este tipo de turismo, uno de ellos en Busán. Ki Rip Park, que trabaja en ese centro, explica que los pacientes extranjeros vienen a Corea del Sur principalmente desde Japón, China y Rusia. “Atendemos a unos 60 pacientes extranjeros al día, más de 12.000 en nuestro primer año de actividad. Vienen por diversos tratamientos desde las operaciones estéticas a la medicina tradicional.”

En Seúl el Hospital Jaseng de Medicina Oriental atrae cada vez más a pacientes extranjeros. Tienen una clínica especializada en tratamientos no quirúrgicos de la columna. Todos los extranjeros tienen un traductor que les acompaña. Naoko Kawaragi, japonesa, sufre un fuerte dolor de espalda desde hace tiempo. Aquí recibe un tratamiento que incluye estimulación eléctrica, acupuntura y farmacopuntura, que consiste en inyectar en los puntos extractos de hierbas. “A veces no puedo ni caminar, no puedo mantenerme en pie, no puedo estirarme. Empecé a venir hace dos años. Ahora vengo cada tres meses y me quedo tres días. Antes no podía caminar.”

Los tratamientos mezclan la medicina tradicional con la vanguardia de las técnicas modernas, según Raimund Royer, médico del hospital. “Aquí conviven la medicina occidental y la tradicional. Utilizamos la medicina occidental principalmente para hacer diagnósticos, para conseguir los datos objetivos de las condiciones del paciente. El tratamiento por otro lado, es más tradicional, combinamos en los pacientes lo mejor de cada medicina.”

Una fusión que está permitiendo desarrollar nuevos tratamientos y atraer cada vez más a los occidentales que viven en el país.

Un hospital tradicional coreano es toda una experiencia para el extranjero. En el dispensario del Centro Médico Kyung Hee de Seúl, guardan y clasifican 500 plantas, minerales y partes de animales para preparar medicinas. Cada hospital tiene su propia sala de infusiones. Kathleen Freed, estadounidense, las bebe cada día. “Tomo las hierbas medicinales todos los días, saben muy mal, pero el caso es que va a ayudar a mis ligamentos a fortalecerse, porque ahora son muy débiles y por eso mis discos se desplazan.”

Dice el doctor que el tratamiento de Kathleen es único. “No hay otra medicina occidental que pueda a la vez reducir el dolor, la inflamación, y regenerar tejidos. Y está probado científicamente.”

Pero su efectividad, que se investiga constantemente en este centro, genera mucha controversia. El profesor Hocheol Kim, de la Universidad Kyung Hee de Seúl, lleva dos años trabajando para comprobar el efecto de una combinación de plantas en los problemas vasculares. Ha seleccionado diez extractos de gingseng, gingseng siberiano y té verde entre otros. “Cada día mueren 300.000 células del cerebro. Es la razón por la que sufrimos Alzheimer, Parkinson o parálisis. Todavía no hay un tratamiento efectivo contra eso, y es lo que estamos buscando.”

La medicina tradicional coreana no se basa sólo en hierbas medicinales. La acupuntura es otro de sus pilares. En la Universidad Kyong Hee los alumnos estudian anatomía con libros occidentales y practican técnicas ancestrales actualizadas. Hay unos 60 alumnos por clase. Tienen todo un año para aprender los puntos y los meridianos de la acupuntura. El siguiente paso es combinarlos para tratar cada enfermedad. Practican bajo la mirada atenta de Hyangsook Lee, doctora de acupuntura. “Oficialmente hay 361 puntos de acupuntura, que pertenecen a 40 meridianos principales, y hay otros muchos puntos de acupuntura adicionales, diría que nuestro cuerpo está cubierto por ellos.”

Una herencia médica basada en la acupuntura y las hiebras medicinales, que junto con la investigación y la cooperación con la medicina occidental están forjando el futuro de la medicina coreana.