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Cuatro motores para Europa

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Cuatro motores para Europa

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El dulce sonido de unos taladros en un día de verano en alguna parte de Europa. Música para los oídos en esta época de crisis ya que simboliza el trabajo, una actividad que inyecta sangre en las arterias de toda una región.

Estamos en Lyon, capital de la región Rhone-Alpes. Por su producto interior bruto se sitúa como la segunda región francesa y séptima a nivel europeo. Y aunque no ha escapado de los efectos de la crisis aquí no se escucha el sonido incesante que anuncia el inexorable declive de Europa.

Pero, ¿estamos tan cerca de ese final? No, responden 4 de las regiones europeas más dinámicas. Se trata de la alemana Nade-Wurttemberg, Cataluña, en España, Lombardia, en Italia y la región francesa de Rhone-Alpes. En 2013 “4 motores para Europa”, el pacto sellado por estas poderosas regiones, alcanzará los 25 años de existencia. Pretenden que en el seno de Europa se oigan las voces de las regiones más poderosas pero también las de las más desfavorecidas.

Para Baden-Wurtemberg, la región que preside actualmente esta alianza, la prioridad del momento es la ciudadanía europea.

¿Es esto una confesión de fracaso? No para el ministro-presidente del land Baden-Wurtemberg.

“No, Europa no ha fracasado, pero las regiones están más cerca de la gente. Tenemos como objetivo transmitir las grandes ideas, los temas europeos a la gente, para implicarles, hacerles participar, para que ellos puedan comprender que tienen ventajas en su vida cotidiana, en su trabajo, en el mundo de la educación”.

El trabajo es la principal ventaja que esperan los ciudadanos. Dirigentes europeos, líderes nacionales, son muchos los que lo prometen sin más.

Pero, ¿qué pueden hacer las regiones? En teoría, deben ser las locomotoras de las inversiones públicas europeas, ya que ellas son las destinatarias de los fondos estructurales de la Unión Europea.

Pero la crisis de deuda soberana está ahí con su consecuencia directa: la austeridad, mientras que Europa sigue necesitando numerosas inversiones. Mercedes Bresso es presidenta del Comité de Regiones de Europa.

“Creo que es evidente que Europa está muy por detrás sobre el plano de las grandes inversiones, ya sea en los transportes, sobretodo en el transporte ferroviario, y también en eso que llamamos red inteligente, en cuanto a la posibilidad de conectar rápidamente nuestros sistemas eléctricos”.

¿Cómo financiar todos esos proyectos cuando Europa pone sus reservas en salvar los bancos?

Debemos retener una palabra: bonos. El último Consejo Europeo ha asignado 10.000 millones de euros a la Banca Europea para inversiones, para el proyecto de los bonos.

Se trata de ‘engrasar’ el sistema económico a través de grandes préstamos europeos garantizados por la Unión.

“Es también una manera de hacer ver que pueden funcionar los bonos europeos. Si usted lo piensa, si eso funciona, si atraen el interés de los inversores, eso querá decir que se puede confiar todavía en Europa y que ésta puede emitir los eurobonos”, señala Mercedes Bresso.

Si una Europa unida encuentra los medios cuando tiene voluntad política para ello, ¿Qué pasa con las regiones? ¿Pueden ellas seguir invirtiendo? Las más ricas sí.

Con la envidiable calificación de ‘triple A’ Rhone-Alpes ha conseguido en enero 120 millones de euros a través de los mercados financieros. Jean-Jack Queryanne es presidente de la Región Rhône-Alpes.

“Gracias a lo que hemos podido obtener en los mercados financieros podremos continuar con los proyectos de enseñanzas superiores, la investigación en las universidades, en los laboratorios, y otros proyectos. Era indispensable. Si no, habríamos caído en quiebra financiera”.

El pragmatismo es la llave para salir de la crisis. Y puede ser la invención de otra Europa que ni siquiera imaginamos.

¿Eres un joven español, italiano o francés desesperado por el paro? Tu futuro profesional quizá pase por el ultra-eficaz sistema alemán que alterna trabajo y formación. Peter Kulitz, presidente del Congreso de Cámaras de Comercio e Industria del Baden-Wurtemberg.

“Nuestro sistema de formación ha tenido mucho éxito, pero para los próximos años nos faltan muchos jóvenes. Sueño que hay muchos franceses, jóvenes franceses que vienen a Alemania, no solo para trabajar sino también para aprender con este sistema. Hay que cooperar,los franceses, los alemanes, como en Airbus. Ese es el ejemplo por excelencia”, concluye.