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'This exquisite forest', el arte de la animación colectiva en internet

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'This exquisite forest', el arte de la animación colectiva en internet

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‘This exquisite forest’ es un proyecto de arte en internet elaborado por la Tate Modern y Google. Permite a la gente crear animaciones cortas que van creciendo gracias a las contribuciones de otros. Para acceder a ella basta con acudir a la Tate Modern o a la página web que se ha habilitado para ello.

Para iniciar este proyecto siete artistas de la Tate fueron invitados a crear sus propias animaciones utilizando una herramienta web de dibujo desarrollada por Google. A partir de éstas los que visiten la página web o la Tate Gallery pueden añadir sus animaciones. Cada hoja representa una animación nueva.

“Queríamos unir a artistas con el público de la Tate y con gente creativa que accede por internet. Nos inspiramos en los surrealistas y en la idea del cadáver exquisito. Alguien crea algo y se lo entrega a otra persona y se va creando una reacción en cadena. Estamos haciéndolo en la era digital y con herramientas de animación”, señala Jane Burton, jefa de contenido en internet y directora creativa de la Tate.

Las secuencias no paran de agregarse lo que hacen que se creen vídeos dinámicos que no paran de crecer, ramificándose y dividiéndose hasta crear un número infinito de posibles finales.

La Tate ha trabajado con Chris Milk, Aaron Koblin y el laboratorio creativo de Google para realizar este proyecto único.

“Se trata de un árbol en el que un artista individual planta la semilla y puedes observar que hace el resto de personas. En este caso como se crean historias totalmente diferentes”, señala Aaron Koblin, del laboratorio creativo de Google.

Como subraya Koblin, el proyecto trata de forzar los límites de la creatividad a través de internet, así como las capacidades del navegador.

La tercera planta de la Tate Modern de Londres acoge la instalación física donde hay proyecciones a gran escala y donde los visitantes pueden participar en este proyecto.

“Utilizando una luz infrarroja la gente puede seleccionar las diferentes zonas del árbol y navegar sobre esta superficie sin tener que tocar la pared. Pueden además activar esta luz y ver lo que han hecho”, apunta Koblin.

Con el tiempo, los usuarios podrán plantar ellos mismos nuevas ‘semillas’ y ampliar aún más el bosque de las animaciones. La instalación se podrá visitar en la Tate Modern hasta finales de año.