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Diario Olímpico: Supersónico Usain Bolt

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Diario Olímpico: Supersónico Usain Bolt

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Quienes buscan la comparación de los deportistas con los antiguos dioses griegos dicen que la magia de Phelps en el agua le viene por ser descendiente lejano de Poseidón. Pues si miramos a Bolt, el jamaicano debe tener en lo más elevado de su árbol genealógico al Eolo, el dios del viento, pariente también de otro mito del atletismo, Carl Lewis. Reservarse con la máxima suficiencia, como hizo Bolt en la semifinal, y ganar de la forma en que lo hizo está al alcance de muy pocos.
Había quien dudaba de él: sobreentrenado, decían unos; pasado de gimnasio, argumentaban otros. Pues bien. Usain Bolt se impuso en los 100 metros lisos cómo y cuándo quiso. Su despegue no fue el mejor, pero su manera de mirar de frente a la línea de meta y por el retrovisor a sus rivales a medida que los rebasaba fue absolutamente magistral. El hombre más rápido del mundo lo vuelve a ser también del olimpo atlético: récord olímpico con una marca de 9.63. Extraordinario. Su compatriota Yohan Blake, campeón del mundo, le trató de seguir la estela pero tuvo que conformarse con la plata. El estadounidense Justin Gatlin se colgó el bronce. Bolt, o ‘El Relámpago’, como prefieran, ya es un mito del deporte olímpico a la altura de Carl Lewis o de Archie Hahn, después de igualarles al sumar su segundo título olímpico en los 100.

Los 3.000 obstáculos masculinos volvieron a mirar hacia Africa. El keniano Ezekiel Kemboi, cuya participación estuvo en duda por su implicación en un caso de agresión investigado por la policía de su país, se llevó la medalla de oro. Octava medalla de oro consecutiva para Kenia en esta modalidad. Segundo fue el francés Mekhissi-Benabbad.

En otra de las pruebas reinas del atletismo, el maratón, Tika Gelana se llevó el oro y además tomo el relevo familiar en la disciplina en los Juegos. No en vano la etíope se impuso 12 años después de que su tío, Gezahegne Abera, lo hiciese en la cita de Sydney. Su victoria, con récord olímpico incluido, dejó además a Kenia sin su ansiado primer oro femenino en esta prueba pese a contar con grandes favoritas como Edna Kiplagat, campeona del mundo, Priscah Jeptoo y Mary Keitany.

El 400 masculino dejó como noticia más relevante en la ronda de semifinales el adiós de ‘Blade Runner’ Pistorius. Eso sí, su trabajo en Londres no ha terminado, porque aún le queda el 4×400. Y después, los Paralímpicos.

El domingo olímpico también dejó la medalla de oro en triple salto para la kazaja Olga Rypakova, acompañada en el podio por la colombiana Ibargüen, que ya ha superado la mejor el mejor resultado de una atleta sudamericana en unos juegos. Y, por supuesto, el premio individual para la estadounidense Sanya Richard-Ross, que se colgó el oro en los 400 por delante de la británica Ohuruogo, que defendía el logrado en Pekín.

En tenis, por fin llegó la hora de Andy Murray. El británico, eterno número cuatro mundial, ha logrado su primer título de primer nivel al lograr el oro en los Juegos. Lo hizo además en casa y con cierto aire de revancha ya que se impuso a Roger Federer en la pista central del All England Club, mismo escenario en el que el suizo le derrotó hace un mes en la final de Wimbledon.

El triunfo puede servir de punto de inflexión para un tenista visto tradicionalmente lejos del trio dominante: Federer, Rafael Nadal y Novak Djokovic. No sólo por sus enfrentamientos directos, sino porque en su palmarés aún no figura ninguno de los cuatro grandes, en los que se ha visto siempre eclipsado por esos tres gigantes del tenis. En esta ocasión se enfrentó a uno de ellos, y no a uno cualquiera, sino al número uno, y le ganó con convicción y de forma más que cómoda por 6-2, 6-1 y 6-4. Tras los primeros minutos sobre el césped londinense, pocos dudaban de que Murray se proclamaría campeón. Luego, en el dobles mixto, se llevaría la plata al perder en la final contra Bielorrusia.

La cruz es por lo tanto para Federer, protagonista de una gran recuperación a la que le ha faltado la guinda que habría supuesto revalidar el oro que consiguió hace cuatro años en Pekín. Tras caer al número tres del mundo, el helvético se sobrepuso pese a que muchos le daban por acabado y recuperó el cetro de la ATP. Su triunfo en el pasado Wibledon fue la confirmación de su regreso, que no obstante termina con un sabor agridulce.

Menos quejas tendrá Juan Martín del Potro, que en la que ha sido su primera participación olímpica se ha hecho con el bronce tras ganar a otro de los grandes, Novak Djokovic, por 7-5 y 6-4. El serbio se va por lo tanto de la capital británica sin tocar metal.

Sí lo han tocado las hermanas Williams. Después de que Serena se hiciera con el oro en el torneo individual, en el dobles la dupla estadounidense también se subió a lo más alto del cajón. Venus y Serena vencieron en la final a las checas Hlavackova y Hradecka por un doble 6-4. Igualan de esta manera el récord de dos oros consecutivos en dobles logrado por Mari Jo y Gigi Fernández, además de conseguir igualar a Conchita Martínez, que hasta ahora era la única tenista con medalla en tres juegos diferentes.

Los Juegos siguen dejando además, un buen número de atletas que están haciendo historia, si bien no acaparan portadas al nivel de Phelps o Bolt.

Uno de ellos es el británico Ben Ainslie, un regatista que ya es de leyenda después de sumar su cuarta medalla de oro en unos Juegos Olímpicos. Esta vez fue en la clase Finn. Es el primero que acumula cuatro metales dorados (Sidney, Atenas, Pekín y Londres) y una plata (Atlanta) en sendas citas olímpicas.

Otro es el chino Zou Kai, que ha revalidado su título en la discilpina de suelo de gimnasia artística. El atleta se impuso por delante del japonés Uchimura, que se llevó la plata, y el ruso Ablyzin, que fue bronce. Sin embargo, su gran éxito radica en que es el segundo deportista de la historia que gana de forma consecutiva dos oros en esta discilpina. El primero fue Nikolai Andrianov que bajo los colores de la Unión Soviética y para rememorar su logro hay que retroceder hasta la década de los 70, concretamente hasta Múnich ’72 y Montreal ’76.

Entre lo más destacado de este domingo también está la china Zhou Lulu. 333 kilos en total levantó en su modalidad, halterofilia +75 kilos, marcando así un nuevo récord del mundo.

En ciclismo, prueba combinada, el danés Lasse Hansen fue el ganador del oro con 27 puntos, mientras que el francés Bryan Coquard, plata con 29 y el británico Edward Clancy, bronce con 30, completaron el podio. El español Eloy Teruel se quedó a las puertas del diploma olímpico.