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Obama quema sus últimos cartuchos para convencer a los decepcionados

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Obama quema sus últimos cartuchos para convencer a los decepcionados

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¿Viven mejor que hace cuatro años? esta pregunta que el candidato republicano Ronald Reagan formuló a los estadounidenses durante la campaña de 1980 costó la victoria a su rival, el presidente demócrata saliente Jimmy Carter.

Ahora, con Obama y Romney muy igualados en los sondeos, los republicanos plantean la misma pregunta a los ciudadanos, y los demócratas se esfuerzan en enumerar sus logros.

Para empezar la reforma de la sanidad, votada en marzo de 2010 y avalada con pocas enmiendas por el Tribunal Supremo el pasado junio.

El objetivo es ampliar la cobertura médica, de aquí a 2014, a 31 millones de estadounidenses.

El problema es que en marzo de 2012 el Congreso evaluó que la reforma costaría en diez años más de un billón de dólares, en lugar de los 940 mil millones anunciados por Obama en 2009.

Pero la reforma de la seguridad social no es suficiente para disipar las dudas del 43% de los estadounidenses, que según los últimos sondeos consideran que la situación económica es mala.

El desempleo ronda actualmente el 8,3%, mientras que cuando Obama llegó al poder era del 7,8%.

Los 800 mil millones de dólares que Obama inyectó a la economía al principio de su mandato, especialmente en el sector inmobiliario y en el de la automoción, no han logrado poner fin a la morosidad económica.

Para el equipo de Obama, que asegura que el presidente ha evitado una recesión más larga y más grave, otro de los puntos fuertes de la administración demócrata es su balance en política exterior, que ha corregido el extremismo de las últimas legislaturas republicanas.

El quadragésimo cuarto presidente de Estados Unidos, dicen, puso fin a la guerra de Irak de forma responsable y sobre todo, acabó con el enemigo número uno del país, Osama ben Laden, tras años de búsqueda infructuosa.

Nobel de la Paz en 2009, Obama destaca la mejoría de las relaciones bilaterales con Rusia, pero sus detractores recuerdan que acudirá a las elecciones con una cifra récord en la historia de su país en acuerdos de exportación de armas.

Cuatro años después de la brillante campaña de 2008, muchos de los cambios prometidos por Obama no se han cumplido, como el cierre de la base de Guantánamo y las esperanzas han dado paso a la decepción, excepto en política Exterior,
pero dado el contexto, el único catalizador de la intención de voto es, en este momento, la economía.