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Intercambios de estudiantes para aprender idiomas

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Intercambios de estudiantes para aprender idiomas

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Elea Cheze comienza un nuevo curso, pero este año la “vuelta al cole” tiene algo diferente. Esta estudiante francesa de 16 años ha recorrido muchos kilómetros para aprender algo nuevo.

No está sola. Su compañera y amiga Ana Capitaine también va a pasar unos meses aquí: en Finlandia.

El centro en el que estudia en Francia tiene un acuerdo con la escuela Jyvaskyla, donde va a estudiar el bachillerato internacional en inglés. “Quería hablar bien inglés. Creo que podré conseguirlo en nueve meses. También quería dejar mi casa. Me gusta mi familia, pero quería irme un tiempo. Creo que me hará crecer como persona.”

Dice que estudiar inglés en Finlandia es más barato que en Reino Unido, Estados Unidos o Australia. Y el país es conocido por el éxito de su sistema educativo, uno de los mejores del mundo. “Creo que esta escuela es muy diferente, ayudan mucho a los estudiantes, los animan a mejorar. En Francia sólo se apoya a los mejores, y no al resto. Aquí animan a todos y creo que todos mejoran.”

Elea participa en el Programa de Movilidad de estudiantes Comenius, que permite a los alumnos pasar entre 3 y 10 meses en el extranjero. Tienen que tener al menos 14 años.

La profesora Ulla Aarnio es la encargada de orientar a los recién llegados. “Al principio los estudiantes están cansados porque todo es nuevo, el idioma, los hábitos, pero después se acostumbran.”

Les echa una mano con los horarios y los examenes, y también les ayuda a integrarse. Pero hay cosas que tendrán que aprender por sí mismos.
“Hay diferencias en la apariencia. Puede parecer un simple detalle, pero como voy a estar nueve meses es muy importante. Por ejemplo, he visto a alguien con las cejas verdes. En Francia me hubiera reído pero aquí me pone un poco nerviosa.”

Lo más difícil del intercambio es encontrar una familia de acogida. Elea ha tenido suerte, y se ha instalado rápidamente en el que será su hogar durante estos meses. Está disfrutando de la vida finlandesa y de la gastronomía. “Como una familia normal, desayunamos juntos, vamos a la escuela. Por la tarde cocinamos, madre e hija, como en Francia. Luego cada uno come lo que quiere, es un ambiente distendido, es como mi familia, me encanta.”

En Finlandia muchos estudiantes juegan al hockey. Por supuesto, Elea y Ana tienen que probarlo.

Entre las jugadoras está Roosa Kasma, alumna finlandesa que se prepara para viajar a Francia. “Cuando vuelva a Finlandia seré una persona nueva, más adulta. Creceré en el proceso. Creo que voy a tener más confianza en mí misma.”

El Programa Comenius, que comenzó en 2010, se hace más popular cada año. En el curso 2012 – 2013, más de 1.300 estudiantes de casi 30 países estudiarán en el extranjero, viviendo experiencias que recordarán toda su vida mientras aprenden idiomas.