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Jaque al crimen organizado en Bulgaria

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Jaque al crimen organizado en Bulgaria

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Nadie conoce la cara de estos hombres. Son miembros del Grupo de Operaciones Especiales (SOBT) de la policía búlgara que luchan contra el crimen organizado.

Conseguir la autorización para grabar estas imágenes en los suburbios de Sofía, no ha sido tarea fácil.

Esta unidad, que trabaja con el rostro cubierto, siempre está preparada para intervenir, en cualquier lugar y en cualquier momento.

Un reciente informe de la Comisión Europea puso de manifiesto que las bandas criminales campan a sus anchas en Bulgaria.

Secuestros, asesinos a sueldo, tráfico de seres humanos, explotación sexual, drogas, contrabando de tabaco.

Los delincuentes búlgaros están perfectamente organizados y sus vínculos a nivel internacional son bien conocidos.

La misión de este grupo de hombres al servicio de la ley es su captura.

Kiro Kirov ha sufrido en sus propias carnes la violencia de los criminales.

Este empresario que hizo fortuna importando maquinaria para la construcción fue secuestrado por un grupo, responsable de una decena de desapariciones.

Tras diecisiete días, Kirov fue liberado después de que su hijo pagase un rescate de 620.000 euros. “Para secuestrarme utilizaron un todo terreno, un coche grande. Iban enmascarados. Fue brutal, uno de los delincuentes conducía el ‘jeep’ mientras que otro me golpeaba violentamente. Yo intenté romper la ventana del coche para escapar, pero fue imposible. Me llevaron a una especie de zulo, no podría decir que fuera una habitación. Las medidas exactas de mi prisión eran dos metros de largo, un metro y medio de ancho, y apenas 1,20 metros de alto. Había un colchón y me esposaron a la pared”.

Kirov encuentra junto a su mascota ‘Koko’ la serenidad para recordar, pero se lo piensa dos veces al contestar si se siente seguro en Bulgaria.

Reconoce el trabajo de la policía pero, en su opinión, erradicar el crimen organizado corresponde a otras instancias: “Hay muchas lagunas, errores graves. A menudo, los criminales son detenidos un día por la policía y al día siguiente los jueces los dejan en libertad. Y a continuación o se matan entre ellos o bien vuelven a delinquir, así que hay algo que no funciona bien, el Estado debería proteger mejor a sus ciudadanos”.

Kirov sugiere que las fuerzas de seguridad búlgaras, los investigadores, los fiscales y los jueces deberían empezar a trabajar juntos, una recomendación compartida por los expertos.

La profesionalidad de los cuerpos especiales no está en tela de juicio. El problema es muy diferente en opinión del líder de la oposición y antiguo primer ministro, el socialista Sergei Staníshev.

“El ministro del Interior anunció que había acabado con 660 bandas criminales organizadas, pero esto es peccata minuta. Justo al día siguiente, la Comisión Europea publicaba su informe en el que señalaba que hasta 12 grandes organizaciones criminales operaban activamente y con éxito en Bulgaria, grupos cuyos beneficios se calculan en billones. El Gobierno en esto es bueno, quiero decir, con la acción, hay detenciones, procesamientos, pero una vez ante los tribunales si uno no tiene suficientes pruebas, si uno no es convincente, todo se reduce a una operación de marketing, porque la prioridad para este Gobierno es la imagen”, dice Staníshev.

El antiguo responsable de la Agencia Antimafia búlgara, Todor Kolarov, es una voz autorizada. Encargado de seguir la pista del dinero sucio, confiscó en un año propiedades de la mafía por valor de cinco millones de euros. En febrero, abandonó su puesto por la falta de apoyo político.

“La confiscación es una herramienta preventiva contra el crimen organizado. Si uno persigue a los jefes mafiosos y tiene éxito, las pequeñas bandas organizadas se lo pensarán dos veces… en cambio si se deja que la delincuencia organizada se extienda, cuando uno cree que ha desaparecido, entonces verá que se ha transformado en negocios legales, y no hay que dejar que eso ocurra. Luego cuando uno intenta ser efectivo, es demasiado tarde, y uno puede desatar una guerra civil en su propio país”, comenta Todor Kolarov.

Antes de formar parte del Gobierno, Diana Kovatcheva, la ministra de Justicia, estaba al frente de “Transparencia Internacional”. Su prioridad es dotar a fiscalía y a las altas instancias judiciales de los mejores profesionales, además hay una nueva ley para permitir más confiscaciones.

“Los autores de delitos graves como el crimen organizado o la corrupción no podrán reutilizar el dinero obtenido con esos delitos porque será confiscado. Se trata de una ley totalmente nueva, más acorde con la legislación europea, que permite confiscar los fondos y el patrimonio aunque no exista una condena penal firme… esto supone que habrá un procedimiento civil que permite confiscar todos esos activos siempre que no se pueda probar su procedencia”, explica Diana Kovatcheva.

Saber quienes son algunos de los criminales búlgaros es fácil. Basta con darse una vuelta por el principal cementerio de la capital del país, y observar la piedra tallada en mármol negro de algunas de las tumbas más caras.

Tras el comunismo, Bulgaria sufrió una década sangrienta, un periodo de transición brutal.

Pero la violencia continúa.

Los tiroteos redujeron el número de clanes mafiosos pero las pequeñas bandas cogieron el relevo.

En los últimos diez años se han registrado 150 asesinatos a sueldo, la mayoría sin esclarecer.

Nanka Koleva, es la viuda de un fiscal asesinado. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos condenó a Bulgaria por no investigar este crimen con la diligencia debida.

Nanka está convencida de que su marido descubrió algo que puso su vida en el punto de mira de los asesinos: “Fue un día de trabajo normal para nosotros, esperábamos en casa a unos amigos, a unos invitados, pero mi marido quiso salir a hacer unas compras, una salida fatal que jamás debería haber hecho. El círculo de criminales relacionado con la muerte de mi marido es bien conocido, pero la policía guarda el secreto. Los asesinos son antiguos miembros de las fuerzas especiales”.

Bulgaria acaba de poner en marcha un Tribunal Especial Antimafia. Su responsable sabe que sin un avance real en la reforma, tanto de la fiscalía como de la adjudicatura, no podrán formar parte del espacio Schengen.

No obstante, el presidente del Tribunal Especial, Georgi Usehv, es optimista: “Bulgaria necesitaba este Tribunal Especial antimafia porque teníamos un problema con los procesos contra el crimen organizado, que hasta la fecha, se enjuiciaban en tribunales regionales, y esto se hacía a un ritmo muy, muy lento. A pesar de ello hay numerosos procesos abiertos contra los jefes mafiosos. Así que no estoy en absoluto de acuerdo cuando se dice que sólo actuamos contra los pequeños grupos”.

Bulgaria se ha lanzado a la persecución del crimen organizado pero la Comisión Europea quiere resultados tangibles, pruebas de la eficacia de las reformas en marcha.

Puede ver la entrevista completa en inglés con la ministra de Justicia búlgara, Diana Kovatcheva, haciendo clic en este enlace
Bonus interview: Diana Kovatcheva, Bulgarian Minister of Justice

Para ver íntegramente en inglés la entrevista con el líder de la oposición y antiguo primer ministro de Bulgaria, Sergei Staníshev, puede hacer clic en el siguiente enlace
Bonus interview: Sergei Stanishev, former Bulgarian PM

Pulsando en el siguiente enlace puede ver íntegramete en inglés la entrevista con la Jefa de la Oficina de la Representación de la Comisión Europea en Sofía, Zinaida Zlatanova
Bonus interview: Zinaida Zlatanova, Head of the European Commission Representation in Sofia