Última hora

Última hora

Stéphane Richard (France Telécom): "Un nuevo operador hace bajar los precios"

Leyendo ahora:

Stéphane Richard (France Telécom): "Un nuevo operador hace bajar los precios"

Tamaño de texto Aa Aa

France Télécom Orange es el primer operador de telecomunicaciones de Francia y uno de los más activos en el mundo, con una cifra de negocios de 46.000 millones de euros. El grupo se enfrenta, como sus rivales, a los desafíos de un sector en plena evolución y no solo por la crisis. Euronews ha entrevistado a Stéphane Richard, el presidente de France Télécom Orange.

Giovanni Magi, corresponal permanente de Euronews en París:
France Télécom Orange anuncia la contratación de 4.000 trabajadores fijos, aunque esto solo compensará parcialmente el número de bajas. ¿Es consecuencia de la crisis general o de la llegada de un cuarto operador móvil en el país, Free?

Stéphane Richard, presidente de France Télécom Orange:
“Ambas cosas. Es verdad que, en Francia, el mercado se caracteriza por un fuerte descenso de la cifra de negocios de los operadores ligado con una disminución de los ingresos por abonado del orden, este año, del diez por ciento. Es algo considerable, que se añade a un entorno económico que sigue deprimido. No hay crecimiento, tampoco crecimiento del poder adquisitivo y, todos estos factores, se acumulan. Para los tres próximos años, nosotros hemos anunciado 4.000 contratos. Lo que de por sí es una buena noticia para el empleo en Francia. Está claro que, estos 4.000 contratos, no reemplazarán todas las bajas. Todavía no se puede decir exactamente cuántas habrán, pero al final de este periodo quedarán menos efectivos en Francia. Pero nadie será despedido directamente y esto hay que tenerlo en cuenta. Es una adaptación necesaria de la empresa a un nuevo contexto, condicionado por este cuarto operador y también por un entorno económico de depresión”.

Euronews:
Precisamente, la llegada del cuarto operador en enero provocó una hemorragia de clientes en los operadores tradicionales. ¿Cuál es la situación ahora? ¿Han recuperado clientes?

Stéphane Richard:
“Ha habido una pérdida de clientes. Pero yo no lo calificaría de hemorragia, sino de una migración. Tomando las cifras de Orange, perdimos en los dos primeros trimestres más o menos 600.000 clientes. Si se compara con los 26 millones totales, no es una hemorragia. Desde junio, volvemos a ganar usuarios. Es decir, ya no perdemos clientes porque llegan más de los que se van. Siempre hay movimientos en los dos sentidos. El verdadero efecto de la llegada del cuarto operador no es la pérdida de clientes. Es la bajada de los precios. Como en el resto de Europa, la llegada de este nuevo operador ha establecido un nuevo estándar de precios en el mercado que se sitúa sobre los veinte euros por un abono ilimitado mensual únicamente por la tarjeta Sim. O sea, sin el terminal. Diría que es un movimiento natural del mercado, que tiende hacia un nuevo estándar de precios. Y, en relación con la anterior situación, esto representa una considerable bajada de ingresos”.

Euronews:
La bajada de precios debido a la competencia, ¿también afectará a las inversiones?

Stéphane Richard:
“A la fuerza, pero hay que precisar las cosas. Evidentemente, bajar los precios a corto plazo es simpático para el consumidor y comprendo que todo el mundo lo vea como algo muy positivo. El problema es que nos hallamos en una industria de infraestructuras y que, cada año, necesitamos invertir mucho para mantener y construir las redes de hoy y mañana. Nuestra prioridad actual es habilitar la banda ancha en los móviles, el 4G, que permitirá la multiplicación por diez de la conexión. Será una experiencia completamente diferente para el usuario, con una gran rapidez para las cargas, un acceso a internet móvil infinitamente más agradable. Será una mejora espectacular. Para poder invertir, como se espera de nosotros, hace falta recursos y, es evidente, que todo lo que hoy concedemos al consumidor no lo podremos invertir en los próximos años”.

Euronews:
Hace algún tiempo, France Télécom Orange estuvo en el centro de una grave crisis social, incluso con suicidios entre los asalariados. Ahora disponen de un programa para afrontar este problema. ¿Cuáles son los resultados?

Stéphane Richard
“Cuando asumí el cargo hace tres años, la empresa se encontraba en medio de una crisis muy profunda. No era una crisis con manifestaciones en la calle. Era una especie de depresión colectiva, generada en parte por los duros años que siguieron a la explosión de la burbuja de internet y, en general, a la década de los 2000. Mi primera preocupación fue encontrar los medios, los caminos, los discursos que permitieran calmar el clima y proponer a todo el cuerpo social francés un nuevo contrato. Lo llamamos el nuevo contrato social. Se apoya, sobre todo, en los actores sociales. Reside en acuerdos negociados y firmados con estos actores y que nos dotan de un nuevo conjunto de reglas de vida en común. ¿Qué balance podemos hacer al cabo de tres años? Incostestablemente, creo que ha habido una neta mejora del clima. Lo comprobamos en la encuesta cada seis meses entre los 4.000 asalariados franceses y que nos permite medir de forma muy detallada los puntos que mejoran y en los que aun debemos progresar. Lo que hoy podemos decir es que estamos mucho mejor. Primero de todo, pienso que hemos hallado un verdadero diálogo en el interior de la compañía. Pero nunca hay que considerar las cosas como totalmente solucionadas. Todavía hay mucho por hacer y el retorno de las dificultades, las tensiones actuales en los mercados, constituyen por ellas mismas un riesgo. Existe el riesgo de recrear este estrés entre los empleados. A pesar de que no se utilice el mismo tipo de dirección, hay un riesgo por causas externas. Oyendo todos los días a tus rivales anunciar planes de reducción de efectivos, y cosas peores, y verse indundado por este entorno, es algo que genera mucho estrés. En este periodo, hay que estar especialmente atento y mantenerse estrictamente en el contrato social propuesto a nuestros empleados en Francia. Es lo que ha permitido recuperar la confianza entre la empresa y los hombres y mujeres que trabajan en ella. Lo fundamental es no perderlo”.

Euronews:
Un reciente estudio les sitúa, entre las empresas del CAC-40, en el primer puesto de trato a las mujeres. ¿Es gracias a su política social?

Stéphane Richard:
“Siendo honesto, es algo importante para mí. Desde que llegué a la dirección, me he encargado de promoverlo. Una larga tradición de Orange también es la de ser ejemplar en este ámbito. Heredo, por tanto, esta fuerte tradición y estoy muy orgulloso de que se nos clasifique, en este aspecto, como primera empresa del CAC-40. De entrada, es una cuestión de justicia porque, hoy, las mujeres han conquistado su lugar. Lo están haciendo porque se lo merecen y es algo normal en todas los sectores de la sociedad, incluida la política. Aunque aun hay un camino por recorrer en las empresas, seguro. Hay que promoverlo y apoyarlo permanentemente. El papel de un patrón es importante porque debe jugar un rol de ejemplaridad. Estoy contento de poseer esta primera plaza y decidido a conservarla”.