Última hora

Última hora

Bakú, capital del jazz

Leyendo ahora:

Bakú, capital del jazz

Tamaño de texto Aa Aa

Estamos en Bakú, la capital de Azerbaiyán, y estos días también capital del jazz.

Hasta el 25 octubre la ciudad acoge el Festival Internacional de Jazz, fundado en 2005 por el saxofonista Rain Sultanov.

La tradición jazzística en Bakú se remonta a los años 50. La ciudad es incluso la cuna de un estilo llamado “mugham jazz”, que tiene influencias folclóricas de Azerbaiyán.

Este festival es una buena oportunidad para encontrar a algunos talentos autóctonos.

El pianista Afgan Rasul y el batería Elvin Bashirov estudiaron en la Academia de Música Uzeyir Hajibeyov de Bakú. Ruslan Huseynov se graduó en la Escuela de Música como guitarrista clásico.

“Por supuesto, aquí en Azerbaiyán no todo el mundo entiende el jazz moderno, pero cada vez hay más amantes del jazz, que aprecian el jazz contemporáneo y vale la pena tocar para hacer crecer esta comunidad”, señala Afgan Rasul.

Los tres músicos han participado en varios festivales internacionales de jazz este año. Afgan Rasul quedó semifinalista en el concurso de piano del Festival de Jazz de Montreux.

Yiorgos Psihoyios es pura energía. Este músico y compositor griego nos habla de su estilo: “No es un estilo limpio, plano, es un estilo con emociones y pasión. Es un estilo muy emocional. Yiorgos Psihoyios sigue el camino de Keith Jarrett. Mi tradición es la tradición Keith Jarrett al piano. Mi estilo es la improvisación absoluta durante el concierto, no hay programa, no hay reglas, no hay planes”, dice.

El batería ruso Alexander Mashin llegó a Bakú para organizar una jam session. Generalmente la batería está al fondo, aunque en esta ocasión el músico que la toca es el maestro de ceremonia.

“He sido invitado varias veces a Bakú y he trabajado con casi todos los músicos de Azerbaiyán. Por eso me he convertido en una especie de puente entre Moscú y Bakú. Esa es la razón por la que tengo la posibilidad de juntar a todos los músicos con los que quiero trabajar”, cuenta.

El punto culminante de todo festival de jazz es cuando músicos de países y culturas diferentes se unen para hablar juntos el lenguaje universal de la música.