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A juicio, la connivencia entre la política y la mafia

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A juicio, la connivencia entre la política y la mafia

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El cáncer de la mafia persiste en Italia. Veinte años después del asesinato del juez Giovanni Falcone, que pagó con la vida su guerra contra los mafiosos, la duda persiste : ¿hay un pacto secreto entre el Estado italiano y la mafia a cambio de paz?

Desde que entra en la célula de los jueces antimafia en 1979, Giovanni Falcone hace todo lo que está en su mano para erradicar esa plaga, secar sus raíces, luchando contra la impunidad con la que actúan los mafiosos protegidos por las instituciones públicas, incluidos militares.

En el macro proceso que instruye en 1986 obtiene la condena de 360 mafiosos, y sobre todo, formaliza la existencia de la « asociación de malhechores de tipo mafioso » en Italia.

Giovanni Falcone, se convierte en un héroe de la lucha contra la mafia. Pero todas las precauciones no bastan para evitar el asesinato del juez, de su mujer y de tres de sus guardaespaldas a manos de Cosa Nostra. El 23 de mayo de 1992, 500 kilos de explosivos revientan su coche en la autopista de Capaci.

Su amigo, el juez Paolo Borsellino, prosigue su trabajo. Pero la mafia se considera traicionada por el poder político en Roma y declara la guerra abierta al Estado.
El 19 de julio de 1992, asesina a Paolo Borsellino y a su escolta en Palermo.

Después, lanza una campaña terrorista en la península : en 1993, los atentados se suceden en Roma, Florencia y Milán causando doce muertos.

El objetivo es arrodillar al Estado para obtener la abolición del régimen de alta seguridad para los mafiosos encarcelados.

Hasta su detención en 1993, el padrino de los padrinos de Cosa Nostra es Toto “Riina” ; es él quien con su política de masacres exige la anulación de las leyes que permitieron la celebración del proceso antimafia y la suspensión del “carcere duro” que endurecía las condiciones de encarcelación de los mafiosos.

Bernardo Provenzano le sucede al frente de la Cosa Nostra. Entre 1993 y su detención, en 2006, Provenzano vuelve a tejer una política de compromiso para lograr una nueva“paz mafiosa”. En otoño de 1993, los atentados se detienen súbitamente.

Esos vínculos entre la mafia y las esferas del poder italiano fueron evocados por Massimo Ciancimino ante los jueces en 2010. Ciancimino dijo que su padre, Vito Ciancimino, exalcalde de Palermo y amigo de Provenzano, había sevido de enlace entre la mafia y los políticos en el poder para poner fin a la campaña de bombas de los años 92-93.

DÚPLEX: Antonio Ingroia

Para euronews, desde Roma, tenemos una conexión con el fiscal adjunto de Palermo, Antonio Ingroia. Bienvenido.

A. Ingroia: Buenos días.

euronews: El resultado de la investigación realizada durante cuatro años sobre la relaciones entre el Estado y la mafia no tiene precedentes. En el proceso contra el boss de la mafia, en el banquillo de los acusados hay también personalidades institucionales de primer rango sobre los que pesaban acusaciones muy graves. La peor apunta a un pacto de connivencia. Una tesis por la que usted ha sido acusado de subversivo. ¿Qué le parece?

A.Ingroia: Acusacionesha habido muchas, se me ha acusado de tantas cosas. Esta es una más. Lo más importante es tener la conciencia tranquila y estar serenos. Lo estamos en la fiscalía de Palermo. Estamos tranquilos y afrontamos el inicio de este proceso.

euronews: Hablemos de la época a la que se remontan los hechos, 1992 y 1994. Dos años, siete atentados en los que mueren una veintena de personas. El periodo en el que son asesinados los jueces Falcone y Borsellino. Y que corresponde a la muerte de un sistema político y a la creación de otro: se pasa de la Primera a la Segunda República. ¿Cuál es la relación entre estos dos elementos?. Usted ha dicho varias veces que Italia es un país que teme las grandes verdades, ¿por qué?

A.Ingroia: Estas matanzas han influenciado el inicio de la Segunda República y entre una matanza y otra hemos descubierto (y de eso trata este proceso) que había partes del Estado que negociaban con el crimen organizado, con la mafia, para establecer un nuevo pacto de connivencia.

euronews: Y hoy, ¿existe todavía?

A.Ingroia: No me sorprendería que hubiera mafiosos que intentasen establecer nuevos acuerdos, nuevos pactos. Y que alguien entre bambalinas, en los sótanos de la política esté intentado instaurar las condiciones para un nuevo pacto que pueda hipotecar el futuro de la Tercera República.

euronews: Pasados ya veinte años, aún no se sabe la verdad sobre la responsabilidad del asesinato de Paolo Borsellino. Usted ha jurado ante su ataúd que buscaría esta verdad a cualquier precio. Y usted dice ahora que está cerca de esta verdad, inicia el proceso, que Usted se va ahora a Guatemala. ¿Por qué ha aceptado este nuevo encargo?

A.Ingroia: Por una parte, para relanzar la experiencia importante, preciosa y positiva del método de la investigación antimafia italiana, del trabajo Siciliano, de las lecciones sacadas con Falcone y Borsellino a nivel internacional. En segundo lugar, teniendo que abrir este capítulo internacional me parece que el mejor momento sea éste. Hay que considerar que la investigación ha terminado.

euronews: Es decir, ¿cree que ya ha hecho todo lo que tenía que hacer en lo que respecta a este caso?

A.Ingroia: Con la libertad que me dará dejar la fiscalía, podré participar incluso desde lejos, desde Guatemala, al debate todavía en curso, todavía abierto del tema de la verdad… de esa época, y seguiré haciendo escuchar mi voz diría incluso más de lo que lo he hacho hasta ahora.

euroenws: Gracias, Antonio Ingroia, por estar con nostros en euronews.