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Japón: el modelo antinuclear de Tamba

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Japón: el modelo antinuclear de Tamba

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La controversia sobre el futuro de la energía nuclear prosigue en Japón. Desde el accidente de la central de Fukushima, todos los reactores están parados menos aquí, en la central de Oi. El pasado julio se reactivaron sus reactores 3 y 4 por decisión del primer ministro Yoshihiko Noda, que consideró que eran seguros.

Sin embargo algunos geólogos habían denunciado la peligrosidad de esa decisión porque según ellos, bajo la central de Oi pasa una falla sísmica. La autoridad de regulación nuclear japonesa ha encargado un estudio para determinar si es activa sísmicamente.

Los especialistas no consiguen ponerse de acuerdo, y la preocupación empieza a propagarse por los alrededores de la central de Oi, situada en la costa Este de Japón. A sólo 80 km , los 42 habitantes de Tamba han encontrado una alternativa. Han construido esta granja solar que les proporciona la energía suficiente para autoabastecerse, excepto durante la noche y cuando hace mal tiempo.

Todavía no han comprado baterías para almacenar la energía, pero ya venden sus excedentes a las compañías eléctricas por el montante de su consumo.

Yasuhiro Hosoda. Conceptor de Tamba solar station:
El desastre nuclear de Fukushima ocurrió en el mismo momento en que construíamos esto. Tuvimos que darle muchas vueltas. Creo que tenemos que encontrar la forma de no depender de la energía nuclear”

La granja solar cohabita con los campos de arroz. Tranquilizador para los campesinos que tienen mayoritariamente más de 60 años.

Tarsuro Yamada. Residente de Tamba:
“Después de todo lo que pasó en Fukushima, volver a poner en marcha los reactores de Oi crea auténtico malestar. Yo creo, y es sólo una opinión personal, que sería preferible reducir la parte de energía nuclear, o eliminarla completamente en el futuro en beneficio de las energías renovables.”

Pese a las protestas, los dos reactores de OI se reactivaron tras pasar con éxito las pruebas de resistencia a las catástrofes naturales. Tras Fukushima, el Gobierno prometió reforzar su robustez frente a los seísmos y los tsunamis.