Última hora

Última hora

Xi Jinping el "príncipe rojo"

Leyendo ahora:

Xi Jinping el "príncipe rojo"

Tamaño de texto Aa Aa

Es el rostro que presidirá los destinos de China durante los próximos diez años.
Xi Jinping, 59 años, nació tras la revolución fundadora del régimen en 1949. Hereda, tanto la presidencia de la república Popular como la Secretaría general del Partido Comunista Chino, directamente de Hu Jintao.

Como su antecesor, Xi es un hombre del aparato que ha ascendido todos los peldaños, pero también es un “príncipe rojo”, el hijo de un héroe revolucionario, Xi Zhongxun, viceprimer ministro en 1963, el año de su nacimiento.

El estadounidense Sidney Rittenberg, que fue traductor de Mao, es uno de los pocos extranjeros que se ha codeado con los primeros dirigentes revolucionarios.

Sidney Rittenberg. Extraductor de Mao:
“Mi impresión de Xi Jinping es bastante positiva. Para empezar, porque conocí mucho a su padre, que era un buen hombre en mi opinión. Probablemente era el más demócrata de la antigua cúpula del partido”

Pero el padre de Xi Jinping cae en desgracia poco antes de la Revolución cultural. La familia es expulsada de la Ciudad Prohibida, el padre encarcelado y el hijo enviado a un campo de reeducación.

Durante siete años, vive en esta casa troglodita en Liangjiahe, provincia de Shaanxi, donde trabaja de sol a sol. Tras nueve intentos, Xi consigue entrar en el partido comunista en 1974.

Licenciado en ingeniería Química, y con su padre ya rehabilitado, Xi se convierte en jefe del Partido Comunista en Zhejiang, una de las provincias costeras del milagro económico chino.

El presidente de la Asociación para el Desarrollo de Wenzhou le describe así:

Zhou Dewen:
“Es un líder incorruptible, y eso le ayudará a superar varios obstáculos que han surgido en esta etapa de las reformas económicas en China. Hablo por ejemplo de la obstrucción que provocan los intereses creados.”

Visto desde el extranjero, Xi Jinping sigue siendo un enigma, pero nadie duda que será un presidente eminentemente nacionalista.

En 2009 sorprendió al mundo con esta observación durante un viaje a México:

Xi Jinping:
“Algunos extranjeros, con sus panzas llenas y nada mejor que hacer, se dedican a señalarnos con el dedo. En primer lugar, China no exporta revolución; en segundo lugar, no exporta hambre ni pobreza; y tercero, no les da dolores de cabeza a ustedes. ¿Qué más quieren?”

Casado con una famosa cantante y general del Ejército, la pareja tiene una hija que, según se dice, estudia en Harvard con nombre falso. La agencia Bloomberg calcula la fortuna de la familia en varios centenares de millones de dólares.