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Combatiendo por la paz en un país en guerra

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Combatiendo por la paz en un país en guerra

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El 30 de octubre de 2012 tuvo lugar el primer combate profesional de boxeo en la historia de Kabul. Los púgiles eran el afgano Hamid Rahimi y el tanzano Said Mbelwa. Se jugaban el título mundial de los pesos medios. El combate duró sólo siete asaltos y ganó Rahimi porque Mbelwa se retiró con una lesión de hombro, pero eso da igual. Curiosamente la pelea se organizó en nombre de la paz, en un país que lleva más de 30 años en guerra y donde el boxeo estuvo prohibido por el regimen talibán. La velada, sin embargo, atrajo a miles de afganos de etnias rivales, que lo vieron en directo. Y varios millones más lo siguieron por televisión.
Hamid Rahimi es afgano, pero creció en Alemania. Hoy tiene 29 años. Lo encontramos en Hamburgo.

Euronews:
“Usted ha organizado un “Combate por la Paz” en un país que lleva más de tres décadas en guerra. ¿Cree eso que puede cambiar algo?”

Hamid Rahimi:
“Mucho. Creo que ha tenido un impacto enorme. Hacía dos años que trabajaba en este proyecto. Hemos hecho de todo para poder llevarlo a cabo. Y para mi ha significado mucho. Hace veinte años que vivo en Alemania y no llegué aquí buscando la nacionalidad. Vine simplemente porque era un país que vivía en paz. Y eso es lo mismo que yo quiero y sueño para Afganistán; la paz. He vivido la guerra y me ha provocado un dolor irreparable. No se puede llevar una vida normal en guerra. La guerra le ha quitado la vida a demasiada gente en Afganistán. De hecho, creo que hay más víctimas de la guerra en mi país que en cualquier otro país del mundo”.

Euronews:
“Uno de sus objetivos al organizar este combate era defender los derechos de las mujeres. Y he visto en internet que usted las entrena para pelear. ¿No cree que está yendo un poco rápido para la sociedad afgana? No olvidemos que durante el régimen talibán las mujeres ni siquiera tenían derecho a trabajar o a salir solas de casa”.

Hamid Rahimi:
“Cuando llegué a Alemania, crecí con mi hermana y con mi madre. Y les juré que las protegería por encima de todo, como un león. He aprendido tanto de ellas. Sin ellas jamás sería lo que soy hoy en día. Debemos ponernos de su lado. Las mujeres tienen derecho a ir al colegio. Tienen derecho a trabajar de la misma manera que un hombre. Si queremos que nuestro país avance y progrese, ellas tienen que hacerlo también. Es crucial”.

Euronews:
“Mucha gente en Afganistán le compara hoy con Mohamed Ali. Él reivindicaba los derechos de los negros y usted, los de los afganos y afgnas. ¿Que le parece esa comparación? ¿Cree que es acertada?

Hamid Rahimi:
“No lo sé. Cassius Clay es una leyenda. Luchó con todas sus fuerzas por el colectivo afroamericano. Es mi ídolo, un héroe. Pero yo sólo soy Hamid y Clay es Clay. He intentado hacer todo lo posible por mi país y creo que podemos conseguir vivir en paz. Sólo hay que desearlo y tener la voluntad necesaria. Hay miles de militares en Afganistán, miles de policías. Y no consiguen instaurar la paz. Hemos visto pasar a Alejandro Magno, a Gengis Khan, a los británicos y a los rusos. Incluso hoy, hay más de 52 países presentes con sus tropas en nuestro país. ¿Y qué han conseguido? El pueblo afgano está más desesperado que nunca. Yo conozco Kabul muy bien. Y a sus habitantes también. Y veo que de la época de los talibanes a esta parte la situación se ha degradado. Antes no había tantos niños en la calle. Y luego llegaron los extranjeros y es verdad que consiguieron hacer cosas positivas. Construyeron escuelas y demás. Pero creo que globalmente, con el dinero que se han gastado, podían haberlo hecho francamente mejor. Hoy hay una minoría de afganos que se han hecho millonarios y el resto de la población está sumida en la pobreza. Hay muchos niños de familias humildes que ni siquiera van al colegio. Son mendigos o trabajan 24 horas diarias para sobrevivir. ¿Eso es una mejoría? ¿Es eso ayudar a un pueblo? Esos niños ni siquiera tienen un sitio donde dormir. Se drogan. Tienen la dentadura podrida como un viejo. Y son ellos, esos niños, los que luego se convierten en terroristas suicidas.

Euronews:
¿Cree que habría que cambiar la mentalidad de la gente?

Hamid Rahimi:
“Sí. Es eso exactamente. Y eso es lo que yo quiero hacer. Cuando uno se pasea por Afganistán, por ejemplo en Kabul, puede ver las imágenes de los héroes del pueblo por todas partes, no voy a decir cuáles. Pero son imágenes de gente que se ha hecho famosa gracias a su carrera militar. Y yo quiero que eso cambie, quiero que los deportistas, por ejemplo, ocupen el lugar de los militares o los tiradores de élite. Cuando yo era pequeño mis ídolos eran gente como Michael Jordan. Desde Alemania a Estados Unidos, los jóvenes tienen posters de deportistas en las paredes de sus habitaciones. Y yo quiero eso para Afganistán. Yo no sé si Ben Laden está vivo o muerto, porque sus ideas siguen estando muy presentes. Hace cuatro o cinco meses, un niño de once años se inmoló con una bomba pegada al cuerpo. Ben Laden ha muerto, pero su ideología sigue viva. Hay que decirle a los adolescentes que no está bien atentar contra la vida de los demás, que el Corán lo prohibe. Que hagan deporte si quieren convertirse en campeones, que hagan la paz, que no maten, que no destruyan si creen en Dios. Nadie puede decidir el futuro de otra persona, si hay que matarlo o dejarlo con vida, si es un infiel o no lo es. No se puede actuar así”.

Euronews:
“Usted es muy popular y cree en la paz de Afganistán. ¿No le genera eso problemas entre los talbanes? ¿Le han amenazado alguna vez o han intentado que cambie de discurso?”

Hamid Rahimi:
“Los talibanes no son el único enemigo de mi país. Hay mucho otros que no quieren la paz y a los que gente como yo les molesta. He recibido muchas amenazas a lo largo de mi vida. Pero es precisamente eso lo que me anima a seguir. Si tiro la toalla hoy, la paz jamás volverá a este país. El día del combate, todos los afganos, desde los niños de la calle hasta el hijo de Karzai, o las mujeres que jamás habían visto una pelea, o los viejos que no se acordaban, rezaron por mí. Y sus oraciones me han protegido. Yo no tengo miedo de nada. Sólo temo a Dios. Y no voy a echarme atrás ahora. He vivido en guerra nueve años. Y sé que en tiempos de guerra necesitas ayuda. Y si no la tienes estás perdido”.

Euronews:
Con la manera que tiene de hablar y de defender al pueblo afgano, ¿no ha pensado nunca en dedicarse a la política? Imagino que conoce a Vitaly Klitchko, el campeón del mundo ucraniano.

Hamid Rahimi:
“No quiero ni oir hablar de política. Pero ya me lo han propuesto. Si me meto en política debo pertenecer a un partido y no a otro. Y yo no quiero eso. Quiero estar con el pueblo afgano. No quiero representar a un partido político. De todas maneras creo que con el combate por la paz ya estoy haciendo política. O, al menos, la política que puede hacer un deportista, la política por la paz, no para imponerse a su rival cueste lo que cueste y caiga quien caiga, sino una política que no entiende de derechas o de izquierdas. ¿Sabe que el día del combate casi todos los comercios cerraron para ver mi pelea? Para mi eso es un honor. Mi equipo ha organizado un combate para todos los afganos. Durante un rato conseguidmos unirlos, les hizimos esbozar una sonrisa. Eso para mí significa mucho más que cualquier otra cosa”.