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París versus ArcelorMittal

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París versus ArcelorMittal

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¿Declaración de guerra o tentativa de presión de cara a la reunión de Hollande con Lakshmi Mittal?

En cualquier caso, las declaraciones del ministro francés de la Reconstrucción Productiva sobre ArcelorMittal no han dejado a nadie indiferente.

Arnaud Montebourg acusó el lunes al grupo siderúrgico de mentir y de no cumplir sus promesas.

Su propuesta de nacionalizar de forma transitoria los altos hornos de Florange, símbolo de la política de Hollande contra la desindustrialización, parece cuajar.

Dentro de cinco días expira el plazo acordado al Estado francés para encontrar compradores o lanzar el procedimiento de cierre.

París asegura que tiene dos ofertas, pero que pasan por hacerse con la parte que ArcelorMittal quiere mantener en acción.

Primer productor mundial de acero, el grupo Arcelor Mittal tiene 260 mil empleados en 60 países.

Pero su endeudamiento ronda los 17 mil 900 millones de euros por un volúmen de negocio de 73 mil millones de euros.

En el tercer trimestre de 2012, el grupo registró pérdidas netas de 547 millones de euros; 303 en la división de acero a la que pertenecen las plantas francesas.

La culpa hay que achacársela en gran parte a la crisis, porque el sector de la automoción, principal consumidor de acero, está de capa caída. En vista de los resultados, el grupo de Lakshmi Mittal ha sido sancionado por varias agencias de calificación, que lo relegaron a la categoría de inversión especulativa.

El Estado francés reprocha al dirigente indio que no haya cumplido su promesa de invertir en los altos hornos de Florange entre 2013 y 2015.

El grupo se defiende de todas las acusaciones amparándose en la mala coyuntura económica: desde 2007, la demanda en Europa ha caído un 25% en el sector de la automoción y en el de la construcción.

En esas condiciones, una nacionalización transitoria se perfila como una solución posible, que además tiene precedentes:

En 2004, por ejemplo, el ejecutivo conservador de Jean-Pierre Raffarin decidió salvar Alstom convirtiéndose en el principal accionista del grupo.
Pero Francia no es una excepción: en 2009, la administración Obama salvó a General Motors de la quiebra y 4 años después, el grupo ha levantado cabeza.

En Florange hay 628 empleos en juego. En Francia, Arselor Mittal emplea en total a 20 mil personas repartidas en 150 fábricas.