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Avionetas, pequeñas y seguras

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Avionetas, pequeñas y seguras

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Bienvenidos a bordo de una avioneta diferente de cualquier otra. No en vano ha sido diseñada para mejorar la seguridad en las aeronaves más pequeñas. Todo un desafío.

Con un incidente cada 10.000 horas de vuelo en Europa, las aeronaves más pequeñas tienen unas estadísticas de seguridad aérea peores que las de los grandes aviones. Un grupo de investigadores europeos trabaja para cambiar esta tendencia.

Sobrevolamos los Alpes austríacos en una avioneta, en apariencia normal, pero que esconde un secreto.
Los instrumentos en cabina no son manuales. Dispositivos electrónicos y ordenadores fijan los parámetros del vuelo.

Fundamentalmente el piloto controla la aeronave con el ordenador. Se trata del sistema ‘fly-by-wire’ o de pilotaje electrónico.

“Lo que convierte a esta avioneta en una aeronave tan especial es que la hemos equipado con un sistema electrónico totalmente operativo. Esto se traduce en que la mayoría de las funciones de vuelo están controladas por este sistema digital. Se incluyen los tres tipos de movimientos de un avión vertical, longitudinal y transversal. Pero también el timón de profundidad e incluso los motores, están controlados por este sistema ‘fly-by-wire’ electrónico, dice el piloto jefe de pruebas, Ingmar Mayerbuch, de Diamond Aircraft Industries.

Las grandes aerolíneas y los reactores privados utilizan el sistema desde hace décadas, pero es demasiado voluminoso, pesado y caro como para generalizar su instalación en las pequeñas avionetas. Sin embargo, investigadores de la Unión Europea trabajan para que los pilotos con menos experiencia tengan instrumentos de ayuda en estas aeronaves.

“Si queremos que volar sea tan fácil como conducir un coche, no podemos suponer que todos los pilotos tengan la máxima preparación y vemos que, cuando vuelan, sus niveles de destreza son diferentes. Básicamente —indica el ingeniero aeronáutico, Sebastian Polenz, de la Universidad de Stuttgart— tratamos de ayudar a estos pilotos con menos experiencia, con instrumentos y sistemas operativos para que estas avionetas sean más seguras”.

Y para lograrlo los científicos han puesto en marcha una investigación bien compleja.

En Alemania, en este laboratorio aeroespacial, los investigadores desarrollan programas y aplicaciones, capaces de garantizar la seguridad, volando con un sistema automático y autónomo.

Dispositivos electrónicos que se activan ante eventuales fallos en las funciones de la avioneta, sin el piloto, e incluso para situaciones de gran riesgo, como explica el ingeniero electrónico de la Universidad de Stuttgart, Florin Cake: “Imaginemos que los controles de navegación de este vuelo fallan, en ese caso, la avioneta correría el riesgo de perder el timón de profundidad y, eventualmente, de estrellarse. Podemos simular esas condiciones. Vea, ahora este módulo está apagado. El sistema detecta el riesgo y modifica la configuración de los instrumentos, enviando nuevas instrucciones a los sistemas mecánicos, a través de los diferentes dispositivos electrónicos, que permiten recuperar el control del aparato”.

El siguiente paso es instalar estos programas tan complejos en ordenadores pequeños y ligeros, que se adapten a las limitaciones de peso de estas avionetas.

Aunque antes de instalar todo esto en una aeronave hay que hacer pruebas en un simulador.

Estamos en Holanda. Los investigadores practican con el sistema digital de control en el simulador. Se reproducen condiciones de vuelo extremas, sin que los pilotos de pruebas tengan una intervención activa.

Alexander in ’t Veld, es ingeniero aeronáutico y piloto de pruebas, en la Universidad Tecnológica de Delft: “Cuando uno se encuentra con turbulencias, con ráfagas de viento, realmente resulta muy difícil mantener el rumbo del avión. La instalación de este sistema ‘fly-by-wire’ permite controlar electrónicamente la altitud y así es mucho más fácil. Cuando el sistema actúa puedes estar verdaderamente relajado. No se trata de un piloto automático. Únicamente corrige o introduce los cambios que uno quiere. Y no tengo que ir modificando todos los parámetros, en función de las ráfagas de viento”.

El sistema, aseguran los científicos, mantiene incluso, por sí mismo, a la avioneta a salvo de los peligros clásicos de un vuelo.

“El ordenador asume el control de la avioneta desde que detecta una situación anómala o unas condiciones de vuelo poco seguras. Un ejemplo sería cuando estos pequeños aparatos cogen un ángulo excesivo de alabeo. O si la velocidad del aparato cae bruscamente y entra en pérdida. Circunstancias que, a menudo, provocan accidentes. Con este sistema, basado en la tecnología del ‘fly-by-wire’ y la electrónica , se evita que el avión sufra complicaciones durante el vuelo”, señala el ingeniero aeronáutico, Bob Mulder.

Volvemos a Austria para ver cómo se desarrollan las primeras pruebas reales de vuelo del prototipo, todo un éxito para los especialistas que quieren ir todavía más lejos.

El coordinador del proyecto Safar, Reimund Küke, de Rheinmetall Airborne Systems explica: “Nuestras investigaciones demuestran claramente que este sistema es un buen instrumento para reducir la accidentalidad de las aeronaves pequeñas. Con la asistencia electrónica permanente para los pilotos, se pueden evitar accidentes y podemos suponer que a diez años vista, los aviones de este tipo y tamaño podrán volar con más seguridad que en la actualidad”.

Una buena noticia para los fabricantes de estos aparatos, que ven en el refuerzo de la seguridad, una herramienta publicitaria de primer orden para conseguir nuevos clientes.

“Los sistemas son cada vez más eficaces y fiables. Ahora se trata de que su instalación sea altamente eficaz y al mismo tiempo asumible económicamente para los clientes. Seguramente podemos ampliar nuestro mercado si somos capaces de demostrar que estos nuevos sistemas pueden mejorar considerablemente la seguridad de nuestros aviones”, explica Martin Volck, ingeniero aeronáutico y responsable de diseño de Diamond Aircraft Industries.

Los investigadores tienen un sueño, que todos los dispositivos electrónicos puedan utilizarse también para despegar y aterrizar.

Un sueño que tratan de convertir en realidad.

http://www.fp7-safar.de