Última hora

Última hora

Una segunda oportunidad

Leyendo ahora:

Una segunda oportunidad

Tamaño de texto Aa Aa

En Europa, solo una de cada dos empresas ha durado más de cinco años. El 90% de los fracasos tienen que ver con problemas de liquidez, muchos de ellos por retrasos en los pagos. ¿Cuáles son los síntomas de alerta? ¿Cómo evitar la quiebra? Un buen ejemplo lo encontramos aquí, en Aarhus, Dinamarca.

Por la mañana Allan, que dirige una empresa de construcción, se reúne con Niels, un hombre que le ha salvado de la quiebra.

Allan proporciona empleo a 25 personas y factura más de seis millones de euros anuales, pero hace un año su empresa estuvo a punto de cerrar.

Allan consultó a Niels, uno de los consejeros voluntarios de la fundación pública danesa “Early Warning”. Él le ha ayudado a negociar, ha mejorado la comunicación con su banco y sus habilidades como director.

“Niels me ayudó a darme cuenta de lo que era realmente importante. Por ejemplo, centrarme en mi trabajo en la central, más que en cada una de las obras”, explica Allan.

“Organización, organización y organización, es clave en la construcción. Y también el negociar con subcontratas, asegurándote de obtener los mejores precios. De esta forma se le da más valor a la compañía”, dice Niels.

Allan y Niels se reúnen una vez al mes y seguirán haciéndolo durante un año. Hoy la compañía está en mejores condiciones a pesar de que aún hay mucho trabajo por hacer.

“Me siento mucho mejor, sin duda. Y la razón es que ya no tengo problemas con el banco, aunque aún falta mucho trabajo.”

“Diría que la compañía ha superado el 75% de los problemas que arrastraba. Tienen que estar seguros de que el equilibrio se restablezca y de que todo vuelva a su sitio. Y cuando eso pase podrán decir que están seguros otra vez”, dice el consejero.

Early Warning trabaja con un centenar de voluntarios en Dinamarca. La fundación ayuda, cada año, a 700 compañías con un objetivo: evitar la quiebra. Sin embargo también permite a aquellos que no han podido salir a flote el entender que tienen que vivir y luchar otra vez. Quebrar no se tiene que vivir como el fin del mundo”.

“Los empresarios a los que ayudamos son gente honesta, trabajadora y que en muchos casos luchan durante años. Pero queremos mostrar también el otro lado, una visión un poco más americana. En ella la quiebra no se ve como una catástrofe”, comenta Svend Roege, director del proyecto Early Warning.

“Para mí la clave del éxito es un liderazgo visible, cuentas sanas y buenos consejos”.