Última hora

Última hora

La música europea intenta traspasar fronteras

Leyendo ahora:

La música europea intenta traspasar fronteras

Tamaño de texto Aa Aa

Aeropuerto de Viena, Austria. Bernhard, Jakob y Bernie, los miembros del grupo Elektro Guzzi, regresan de una gira por Islandia, Alemania y Croacia. Desde 2009, su vida está hecha no solo de música sino también de viajes.

“Nos han pasado tantas cosas en los tres últimos años, hemos grabado tres discos, hemos estado en Estados Unidos, Canadá, México, hemos participado en los mayores festivales de Europa”, explica Bernhard Hammer, el guitarrista del grupo.

La aventura comenzó hace 10 años en un sótano. Juntos decidieron hacer música electrónica pero sin DJ. Elektro Guzzi solo trabaja con verdaderos instrumentos.

“Cuando estamos en el escenario la gente espera algo diferente, a una banda de rock, pero sonamos como un DJ tecno”, dice Bernhard Breuer, el batería.

Austria solo tiene ocho millones de habitantes. Se trata de un pequeño país en Europa pero muy conocido por su música clásica.

“No nos sentimos como gente famosa, muchos productores se interesan por lo que hacemos, tenemos muchos conciertos fuera de Austria, a nivel internacional”, añade Bernhard.

Si las aduanas han desaparecido en Europa, la música no consigue traspasar tan fácilmente las fronteras.

Patrick Pulsinger es el productor de Elektro Guzzi.

“Esa idea de que el acceso a la música europea es fácil no es del todo cierta, la tradición musical de cada país sigue siendo muy fuerte. Comprar música en lengua alemana, por ejemplo, sigue siendo difícil fuera de Alemania, Austria o Suiza y al mismo tiempo hay mucha música francesa por ejemplo que no conocemos”, asegura Patrick.

La radio juega un papel importante.

En Viena, la frecuencia de los aficionados a la música electrónica es FM4.

En Europa, las radios nacionales difunden un 50% de música estadounidense y un 50% de música europea. De esta segunda mitad si eliminamos la música nacional y las canciones en inglés, queda poco espacio para la música en italiano, por ejemplo.

“El hecho de no tener letra en las canciones en nuestro idioma es una ventaja. Para los grupos austriacos que tienen vocalista es mucho más difícil tener éxito en países donde no se habla alemán”, explica Jakob Schneidewind, el bajista.

En estos tiempos de crisis, en los que la venta de discos ha caído enormemente, las radios no corren muchos riesgos. Para superar este obstáculo, los grupos se centran en los festivales.

“Ya no es como antes, cuando te hacías famoso y te conocían por los discos que vendías. Hoy en día los festivales son más importantes porque los músicos se ganan la vida tocando en directo”, afirma Bernhard, el batería.

Cada año tres mil organizadores de festivales vienen a Eurosonic, en Groninga, Holanda, buscando nuevos talentos.

“Allí conseguimos el premio EBBA, los medios de comunicación nos prestaron mucha atención y hemos tocado este año en Holanda”, dice Jakob.

En 2012 en Groninga, los Elektro Guzzi recibieron el premio EBBA otorgado por la Unión Europea a artistas europeos que han sabido sobrepasar fronteras.

El Reino Unido, Suecia, Holanda y Rumanía son los países en los que los artistas exportan mejor su música en este momento. Para Elektro Guzzi, lo importante ahora es durar…

“Mi plan ahora es conseguir un día tener un Ferrari, ese es mi plan…no, lo que quiero de verdad es tener dinero para seguir haciendo música”, dice Bernhard, el guitarrista.