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Hamás-Fatah, una historia de desencuentros

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Hamás-Fatah, una historia de desencuentros

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Jaled Meshal toma las riendas de Hamás en 2004, una año que marca un antes y un después en la historia del movimiento. Su fundador, el jeque Ahmed Yasin, acababa de ser asesinado por orden de Ariel Sharon.

Pocos días después, otro miembro fundador que había asumido la sucesión, Abdel Aziz Al Rantissi es víctima de un asesinato selectivo. Es entonces cuando Meshal se encarga de la dirección del movimiento desde el exilio en Jordania, donde se muda tras la guerra del 67.

Cuando se funda Hamas, en 1987, Meshaal tiene 31 años.

Su líder espiritual, el jeque Yasin, salido de las filas de los Hermanos Musulmanes, aboga por la destrucción del Estado de Israel y la instauración de un Estado islámico en toda la tierra de la antigua Palestina.

En ese punto choca desde el principio con el líder de la OLP, Yaser Arafat.

Al principio de su singladura, Hamás se dedica esencialmente a proyectos religiosos, y a acciones sociales. Pero la situación da un vuelco con la primera intifada el mismo año que nació el movimiento, que se radicaliza rápidamente. Un acontecimiento en particular sella esa radicalización: los Acuerdos de Oslo, que Yaser Arafat y Shimon Peres firman en Washington en 1993.

Hamás rechaza desde el principio esos acuerdos que sientan las bases del proceso de paz palestino israelí. El movimiento no reconoce el Estado de Israel.

Sólo un mes después, Hamás se atribuye la autoría de su primer atentado suicida en un autobús cerca de una colonia judía de Cisjordania. Siete soldados israelíes mueren en el ataque, el primero de una larga serie.

Tras la muerte del fundador, el cambio en la dirección marca un cambio de estrategia del movimiento, que comienza a implicarse más en la vida política. Con un 56% de los apoyos, en enero de 2006, Hamás arrebata la mayoría a Fatah y gana las legislativas palestinas, pero el Gobierno de Unidad nacional formado tras los comicios dura poco.

En junio de 2007, estallan graves enfrentamientos entre los seguidores de Fatah y los de Hamás. Una mini guerra civil que deja más de cien muertos y sella la división entre los dos movimientos. Hamás toma el control de la franja de Gaza y excluye a Fatah del territorio.

Una división aberrante en el diminuto y fragmentado territorio reservado a los palestinos. En marzo de 2011, una manifestación gigante en Gaza y en Cisjordania pide el fin de la lucha fratricida.

En febrero de este año, Hamás y Fatah firman un nuevo acuerdo para crear un Gobierno de Unidad Nacional presidido por Mahmoud Abbas. Pero una parte de Hamás rechaza el acuerdo.

Muchos palestinos esperan ahora que la histórica visita de Meshal a Gaza culmine por fin la reconciliación tantas veces intentada en vano.