Última hora

Última hora

¿La UE merece el Nobel de la Paz?

Leyendo ahora:

¿La UE merece el Nobel de la Paz?

Tamaño de texto Aa Aa

1945. La Segunda Guerra Mundial y sus horrores han terminado. Pero Europa está arruinada y de rodillas.  
 
Hay que estabilizar y reconstruir el Viejo Continente. Y es ese “nunca más” lo que origina y cimienta el proyecto europeo premiado por el Comité noruego.
 
Para muchos, dar el Nobel de la Paz a Europa es lógico por razones históricas: a lo largo de los años, Europa se construye, crece, y siembra sus ideales democráticos que conducen a la histórica reconciliación franco-alemana y en el 89 a la caída del Muro de Berlín, símbolo de un mundo dividido en dos desde la década de los 60. Un acontecimiento que abre simbólicamente las fronteras.
 
En 2004, Europa vive su mayor ampliación: 10 países, 8 de ellos del antiguo bloque soviético, se suman a la Unión y a sus valores. Rumanía y Bulgaria se incorporan a su vez en 2007, y otros, surgidos de la antigua Yugoslavia, esperan su turno.

La Unión, como mejor medio para garantizar la paz en el continente, es una fórmula que funciona desde hace 60 años.
 
Pero el premio concedido a la UE también ha sorprendido, por no decir indignado, a muchos europeos. Sobre todo a quienes miran el presente inmerso en la crisis, o piensan en un futuro que no ven halagüeño. 

 
La realidad de la Europa de hoy se acompasa por las protestas de la población encolerizada contra una Europa en crisis que intenta levantar cabeza a golpe de austeridad.
 
Hay como un regusto de divorcio entre los dirigentes actuales y los europeos a quienes cada vez les cuesta más identificarse con el proyecto…
 
Lo demuestra el auge en numerosos países de los nacionalismos, de las reivindicaciones independentistas, de los repliegues identitarios y hasta de extremismos como en Grecia, donde Amanecer Dorado surfea entre el soberanismo y la xenofobia.
 
En definitiva, el Nobel de la paz a la UE es un premio controvertido para una institución con 60 años a sus espaldas y que atraviesa su peor crisis financiera e ideológica.
 
El Nobel de la Paz ha dado a los representantes de la Unión Europea la ocasión de entonar un himno a la Unión “imperfecta” pero indispensable para evitar la vuelta de los fantasmas del pasado.

euronews ha hablado con los tres representantes de la UE encargados de recoger el premio:
  *Herman van Rompuy. Presidente del Consejo Europeo:* 

 
“El objetivo fundamental de la UE fue la reconciliación, la paz tras dos guerras mundiales. Me ha sorprendido que la gente reconozca los méritos fundamentales de la UE incluso en estos días tan difíciles para la institución”
 
José Manuel Barroso. Presidente de la Comisión Europea:  

 
“Sabemos por nuestra experiencia en guerras que el populismo y el nacionalismo son peligrosos para la paz. Pero la UE es un proyecto para la paz por encima de las diferencias entre los países y creo que podemos vencer esta batalla contra el nacionalismo”
 
Martin Schulz. Presidente del Parlamento Europeo:

“Entiendo perfectamente a la gente que duda de la UE, no estamos en la mejor forma. Pero la idea de una Europa de los Estados y las naciones a través de las fronteras con instituciones comunes para hacer frente a los desafíos del siglo 21, como se hizo en el siglo 20, esa idea es incontestable”

“Entiendo perfectamente a la gente que duda de la UE, no estamos en la mejor forma. Pero la idea de una Europa de los Estados y las naciones a través de las fronteras con instituciones comunes para hacer frente a los desafíos del siglo 21, como se hizo en el siglo 20, esa idea es incontestable”
 
Divididos entre los países ricos del norte y los del sur, sobre endeudados y obligados a la austeridad, la UE ya no es un ejemplo de solidaridad. El presidente del comité Nobel ha hecho un llamamiento a los europeos para que avancen, dando muestras de una eurofilia paradójica en una Noruega que rechaza obstinadamente incorporarse a la UE y que se ha dejado sentir con destacadas ausencias.
 

“En lo que parece una muestra de sentimiento antieuropeo, algunos líderes han decidido no venir, entre ellos el primer ministro conservador David Cameron. Una decisión que parece destinada a aplacar a su cada vez más euroescéptico partido” resume la enviada especial de euronews a Oslo Isabelle Kumar.