Última hora

Última hora

La senda verde de Vitoria

Leyendo ahora:

La senda verde de Vitoria

Tamaño de texto Aa Aa

Un parque natural en el norte de España. Un humedal que podría parecerse a cualquier otro. Excepto porque estos estanques son artificiales y unas extrañas construcciones los dominan. Pero eso no es todo, ya que, como explica Gorka Belamendia, que dirige este lugar, “apenas estamos a dos kilómetros de la ciudad”.

Esa ciudad es Vitoria, en Álava, una urbe de doscientos cuarenta mil habitantes, compacta y llana, ideal para las bicicletas. De hecho, el alcalde circula en una de ellas. Sus prioridades son el desarrollo sostenible y los transportes no contaminantes.

“Uso la bici para dar una vuelta por el campo o, para ir a trabajar”, explica Javier Moro. En los últimos años hemos multiplicado por tres el número de personas que utilizan la bicicleta como medio de transporte habitual”.

El 7% de los trayectos se realiza en bicicleta, un porcentaje similar o mayor del que se registra en el norte de Europa. Hasta hace sólo cinco años, los trayectos en bici no representaban en Vitoria ni el 3% del total.

Aunque lo que más ha desarrollado el ayuntamiento han sido los transportes públicos. Se ha rediseñado toda la red. Y se ha dotado a la cuidad del tranvía.

Antes había una red de transporte radial, convencional, y se decidió transformarla en una ortogonal. Este cambio se llevó a cabo en un sólo día, el 30 de octubre de 2009. Y fue toda una revolución porque hubo que cambiar el 60% de las paradas de un día para otro.

Juan Carlos Escudero dirige el Centro de Estudios Ambientales. Allí es donde se ha reorganizado la ciudad y se han establecido las zonas peatonales, se han bajado los límitets de velocidad y se ha multiplicado por tres la tarifa de estacionamiento en el centro. Esas iniciativas y otras más han convertido a Vitoria en “Capital verde” de la Unión Europea durante 2012. Es la primera ciudad española y la primera ciudad del sur de Europa que consigue ese reconocimiento.

“Es importante”, concluye Escudero. “La etiqueta europea de capital verde ha reforzado el orgullo ciudadano y el sentimiento de pertenencia a esta comunidad”.

Lucía Ruiz forma parte de esos habitantes que se sienten orgullosos de la ciudad, sobre todo después de haber vivido fuera de ella. Según dice, la convivencia de Vitoria con su entorno ha sido siempre pacífica y el reconocimiento de la Unión Europea lo demuestra.

“Esta ciudad ha sido siempre conocida por tener muchos espacios verdes”, recuerda Lucía, “tanto en el centro como en la periferia. Antes yo vivía en Barcelona y la gente siempre se quejaba porque no tenía un parque cerca, no podía pasear tranquilamente a sus perros o sentarse en un banco a la sombra de un árbol. Y eso siempre se ha podido hacer en Vitoria. Aunque es cierto que con la capital verde ahora lo sabe todo el mundo.”

Lucía forma parte de la red de voluntarios sobre la que se apoya el ayuntamiento. Informa a los ciudadanos, organiza juegos para niños y ha colaborado en la plantación del anillo verde de Vitoria.

“Creo que, en parte, funciona bien porque mucha gente se ha implicado en esta red de voluntarios”, asegura. “Hemos podido aportar un nuestro pequeño grano de arena para organizar esto y para acercar las iniciativas verdes a los ciudadanos”.

El año se acaba y con él Vitoria deberá ceder el testigo a otra ciuad europea. La próxima capital verde será la ciudad francesa de Nantes.