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El peligro de ser mujer en la India

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El peligro de ser mujer en la India

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Tenía 23 años y era estudiante. Fue violada y brutalmente torturada por seis hombres en un autobús. Ahora está muerta. Su calvario ha hecho explotar una cólera contenida desde hace mucho tiempo en la India.

“Las chicas no están nada seguras aquí. Esto solo se puede acabar cuando a los criminales se les imponga la más dura de las sanciones”, dice esta chica.

La violencia contra las mujeres en este país asiático es algo habitual y no se suele castigar.

Cada año aumentan los casos pero no las denuncias. En 2012 de las 635 violaciones cometidas en Nueva Delhi, solo una ha sido castigada.

Pero hablar de esto no es lo más habitual. El 4% de los agentes de policía son mujeres. Y no alzan la voz por vergüenza, deshonor o miedo.

Según un estudio reciente la India ha sido clasificada como el peor país del mundo para una mujer. Un hecho paradójico en un lugar donde las mujeres participan activamente en la política y trabajan con total libertad en la calle, vestidas con ropa occidental. Pero también un país con profundas raíces patriarcales, donde las mujeres son consideradas como un género inferior y vistas como un mero objeto sexual.

Un de cada cuatro hombres declara haber cometido actos de violencia contra las mujeres. Uno de cada cinco ha obligado a su pareja a tener relaciones sexuales.

La dominación masculina comienza desde la cuna. Hay 914 mujeres por cada 1.000 hombres porque las niñas suelen morir prematuramente por falta de cuidados, asesinadas o fruto de un aborto selectivo.

“Como hay menos chicas en nuestro país, se comenten muchos delitos sexuales. Los chicos jóvenes no están preparados para casarse, sobre todo en el norte del país. Mueren más niñas antes y hay más infanticidios”, comenta Rishi Kant, defensor de los derechos de las mujeres.

Para que se vayan pronto de casa, otra práctica común es casarlas pronto. La India registra el 40% de los matrimonios infantiles en el mundo.

El 70% de las niñas menores de 18 años ya han contraído matrimonio.

A pesar de que estos enlaces están prohibidos desde 1860, la tradición especialmente en las zonas rurales está tan arraigada que nadie se atreve a decir nada.

Y a pesar de la actual ola de protestas todavía se ven pocos cambios en la mentalidad y en la mejora del destino de las mujeres y niñas.