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Washington y Kabúl negocian el futuro de Afganistán tras la retirada militar

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Washington y Kabúl negocian el futuro de Afganistán tras la retirada militar

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Un paso decisivo para el futuro de Afganistán y las relaciones entre Washington y kabúl.

La visita del presidente Hamid Karzai a la Casa Blanca para reunirse con su homólogo estadounidense Barack Obama, marca el principio de la última fase de negociaciones entre los dos países sobre la retirada estadounidense de Afganistán.

En la mesa de negociaciones hay tres puntos fundamentales:

El primero es el número de marines que se quedará en el país. El contingente estadounidense podría pasar de 66.000 a un mínimo de tres mil, pero estas cifras no se han fijado aún.

En segundo lugar está la cuestión de la inmunidad para todos los soldados estadounidenses en Afganistán, y en tercero, las negociaciones de paz entre Kabúl y los talibanes para garantizar la estabilidad política del país.

¿Cuántos militares está dispuesto a dejar en Afganistán Estados Unidos tras la retirada del ISAF?

Esta es la cuestión que abordan ahora la Casa Blanca y las más altas instancias militares estadounidenses.

El mando de las fuerzas estadounidenses e internacionales en el país, el general John Allen, ha propuesto mantener en el país a entre 6.000 y 15.000 soldados.

Pero según algunas fuentes, el departamento de Defensa ha preparado un plan a petición de Obama que prevé una fuerza residual de un mínimo de 3.000 militares y un máximo de 9.000.

Uno de los factores que podría marcar el rumbo de las negociaciones es el de la inmunidad acordada a los soldados estadounidenses.

El hecho de que los soldados estadounidenses no puedan ser juzgados por la justicia del país en el que se encuentren fue uno de los puntos de desacuerdo entre Washington y Bagdad en el momento de la retirada de Irak en 2001.

Aunque Hamid Karzai podría hacer concesiones en ese aspecto, todo dependerá en última instancia del plan que presente Washington.

En cuanto a las negociaciones de paz con los talibanes para garantizar la estabilidad política del país, ya se han organizado algunas reuniones informales, como la que tuvo lugar el pasado diciembre con representantes de todas las partes en Chantilly, Francia.

El objetivo de ambos dirigentes es llegar a un acuerdo en el que las dos partes salgan ganando: Karzai quiere que no se le considere una marioneta de Washington y reforzar su papel de jefe de Estado y Obama quiere demostrar que no tomó la decisión de retirarse de Afganistán a la ligera.