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Benedicto XVI, perseguido por la polémica de principio a fin

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Benedicto XVI, perseguido por la polémica de principio a fin

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El 19 de abril de 2005, tras uno de los cónclaves más cortos de la historia del Vaticano, Joseph Ratzinger es elegido para suceder a Juan Pablo II.

El cardenal alemán de 78 años es prefecto de la congregación para la doctrina de la fe, cuyo papel es promover el catolicismo en el mundo.

Sus seguidores destacan su austeridad.
Sus detractores le apodan “Panzercardinal” en rererencia a los carros de combate alemanes de la Segunda Guerra Mundial.

Tras 18 meses marcados por la continuidad, Benedicto 16 da su primer paso en falso el 12 de septiembre de 2006 en su Baviera natal.

El famoso discurso de Ratisbona, en el que lee una cita que afirma que el pensamiento cristiano da más cabida a la razón que el Islam desata tempestades en el mundo musulmán.

La Santa Sede publica de inmediato una serie de aclaraciones y asegura que la cita se ha malinterpretado y sacado de su contexto.

Las tensiones se apaciguan tras su visita a Estambúl tres meses después. La imagen del papa recogido con un Imám y mirando hacia la Meca dan la vuelta al mundo.

Pero en 2009 una nueva polémica, esta vez con la Iglesia anglicana, vuelve a poner al Vaticano en el punto de mira, al abrir las puertas de Roma a los anglicanos decepcionados con su Iglesia por la ordenación de mujeres y los matrimonios homosexuales.

Las heridas abiertas se cierran durante su visita a Londres en septiembre de 2010.

El proceso de beatificación de Pío 12 enturbia las relaciones con la comunidad judía, que reprocha al máximo representante de la Iglesia católica durante la II Guerra Mundial que no impidiese la deportación de más de mil judíos italianos en 1943. Benedicto 16 defiende la actuación de su homólogo.

La polémica hace resurgir su pasado.

En 1936, la Alemania nazi hace obligatorio desde los 14 años el paso por las juventudes hitlerianas.

Joseph Ratzinger no es una excepción. A los 16 años, cuando estaba en el seminario, se incorpora en la DCA alemana, y después en el Wehrmacht, de donde deserta pocos días antes de la rendición alemana.

Su juventud vuelve a salir a la luz con ocasión del escándalo Williamson.

En enero de 2009, buscando la reconciliación en el seno de la Iglesia, Benedicto 16 levanta la excomunión de cuatro obispos integristas, entre ellos, el negacionista británico Richard Williamson. Pocos días después, Willliamson ocupa todas las portadas con estas declaraciones:

“No creo que existiesen las cámaras de gas. Entre 200 mil y 300 mil judíos murieron en los campos de concentración nazis, pero ninguno de ellos en cámaras de gas”

Las protestas al más alto nivel se suceden. El embarazo de la Iglesia católica se hace aún más perceptible cuando Williamson se niega a retractarse. Ante la imposibilidad de hacer otra cosa, Benedicto XVI deja morir la polémica…

Otro asunto que ensombrece su pontificado son los casos de abusos sexuales en el seno de la Iglesia católica. En abril de 2008, durante una visita a Estados Unidos, Benedicto 16 intenta amortiguar el impacto del escándalo al declararse avergonzado ante las víctimas.

Pero las revelaciones sobre el coportamiento de algunos sacerdotes a lo largo y ancho de Europa sume a la Iglesia en su crisis más profunda en casi medio siglo.

El papa vuelve a pedir perdón públicamente e instaura nuevas sanciones contra los abusos.

Reafirmada durante una visita a Angola en marzo de 2009, la oposición a los preservativos en la lucha contra el sida es otra constante de su pontificado, al igual que su condena categórica del capitalismo salvaje, su denuncia de la violencia religiosa y su mensaje a favor de un reparto justo de la riqueza.