Última hora

Última hora

'La ciudad de los muertos'

Leyendo ahora:

'La ciudad de los muertos'

Tamaño de texto Aa Aa

Egipto es un país lleno de contrastes, repleto de caras ocultas que a veces se asoman al mundo por una rendija.

La falta de viviendas es un mal endémico, hasta el punto de que según los datos oficiales unos dos millones de personas habitan en los cementerios. Niños, jóvenes y ancianos que no tienen casi nada y que encuentran aquí su hogar.

Sérgio Trèfaut con su película ‘La Ciudad de los Muertos’ (2009) nos enseñó una realidad que resiste el paso de los años.

Hatem Hosni es uno de los egipcios que ha construido su hogar en el antiguo nicho de un cementerio de El Cairo.

Una habitación y una pequeña cocina constituyen todo el espacio del que disponen los cinco miembros de su familia.

Sus hijos juegan en la tumba y nadie es ajeno al hedor que provocan los restos de los cadáveres.

“La situación económica, la falta de puestos de trabajo y los alquileres altos nos obligan a vivir aquí. Tener un apartamento nuevo me costaría mucho dinero y no tengo trabajo, así que no nos podemos ir. El gobierno nos ha olvidado. No nos tienen en cuenta. Es como si estuvieramos muertos porque vivimos en los cementerios”, se lamenta Hatem Hosni.

En la capital egipcia, hemos visitado el conocido cementerio de Aisha.

Al Haj Ahmed vive desde hace cuarenta y tres años en una habitación diminuta en condiciones infrahumanas, sin electricidad, ni agua potable.

Sobrevive gracias a la limosna de los visitantes del recinto, apenas un puñado de libras egipcias, el equivalente a un euro, y siempre ajeno a cuanto sucede en el centro de la ciudad: “Soy analfabeto, no soy capaz de leer ni de saber qué está pasado en Egipto, las únicas noticias que me llegan son de las personas que vienen aquí y me explican que ha habido incidentes en un barrio en concreto, aunque poco me importa, porque vivo aquí, no mantengo a nadie y no me voy a meter en política”.

Junto a estos ciudadanos anónimos, ignorados, viven ocultos muchos criminales, delincuentes huidos de la justicia, traficantes de armas y de drogas, que también encuentran refugio entre los panteones. Unas construcciones que en Egipto albergan grandes espacios, siguiendo una tradición que data de los tiempos de la faraones.

“Hace ya cuatro años mi hija” —explica una mujer— solicitó un apartamento a las autoridades, vive en una pequeña habitación con su marido descapacitado y con su suegra. Pero no le quieren dar un nuevo apartamento y cuando preguntó a los funcionarios le dijeron que tendría que esperar dos años”.
 
Se suceden los gobiernos, se repiten las promesas, triunfó la Revolución pero nada cambia, todavía no se vislumbra ninguna solución en el horizonte.
 
Mohammed Shaikhibrahim, euronews:

“Las personas que viven en los cementerios son conocidas como los ‘muertos vivientes’. Son ciudadanos que no entienden el lenguaje de los enfrentamientos políticos y que no piensan en lo que sucede en su país. En estas ‘ciudades cementerio’ y entre estas calles estrechas, su única preocupación es la de continuar con vida”.