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Cuba después de Chávez

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Cuba después de Chávez

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La muerte del presidente venezolano ha dejado a Cuba sin su mejor aliado no solo político sino también económico. Cada vez más aislada a nivel internacional y sumida en una profunda crisis económica, la situación en la isla podría deteriorarse aún más sin la actual asistencia de Caracas.

La admiración del presidente venezolano por Fidel Castro llevó a los dos países a estrechar sus relaciones desde 1999, año en el que Hugo Chávez llegó por primera vez al poder.

Como resultado de esta alianza, Venezuela envía a Cuba cada día 100.000 barriles de petróleo a un precio reducido. Cuba por su parte, envía a Venezuela médicos, profesores y expertos en tecnología. Por ello, La Habana recibe de Caracas seis mil millones de dólares al año.

“Cuba tiene una dependencia extraordinaria de Venezuela, es decir, Venezuela se ha convertido en la Unión Soviética, explica Oscar Espinosa Chepe, economista cubano. Hay un cordón umbilical, que es el que le da oxígeno a la moribunda economía cubana, que viene de Venezuela. Pero si eso se corta eso sería peor que los años en los que se perdió la asistencia soviética porque ahora la economía está más destruída que cuando los soviéticos dejaron de ayudar”.

¿Mantendrá Caracas a partir de ahora sus acuerdos con Cuba? Los expertos advierten de que la situación económica y social que atraviesa Venezuela tampoco es buena con un enorme aumento de la criminalidad, una economía estancada y la reciente devaluación del bolívar.

“Eso sería una situación muy peligrosa. Ahora ha habido una enorme devaluación del bolívar de un 46,5% y esto podría provocar también cierta inestabilidad en la sociedad venezolana”, explica Espinosa.

Si Caracas no mantiene su asistencia, Cuba tendría que buscar a un nuevo socio económico. Algunos analistas aseguran que ese socio podría llegar a ser incluso Estados Unidos. De hecho, cada año los cubanos que viven allí envían cerca de dos mil millones de dólares al país y, a pesar del embargo, Estados Unidos es hoy el segundo país exportador de alimentos a Cuba.

“Sería realmente irónico que el gran enemigo después de 54 años fuese ahora el nuevo sponsor”, asegura Espinosa.