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Científicos suizos desarrollan "el reloj atómico", siempre en hora

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Científicos suizos desarrollan "el reloj atómico", siempre en hora

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Claudio Rocco, euronews: “Los relojes suizos, como bien se sabe, son famosos por su precisión. Pero los científicos de este centro en Neuchâtel están trabajando en un reloj tan preciso que retrasa solo un segundo cada 3.000 años”.

Reloj, que marcas las horas. De todos los colores, caros o baratos, nos acompañan en nuestra muñeca y gracias a ellos podemos organizar nuestro tiempo cada día. Horas, minutos, segundos, ¿sería posible imaginar un reloj de precisión absoluta, que nunca fallase?

La respuesta es el reloj atómico, que los científicos suizos están desarrollando a CSEM (Centro Suizo de Electrónica y microtécnica)en Neuchâtel. El reloj atómico mide el tiempo basándose en la radiación emitida por los átomos. Eso significa que la frecuencia emitida por los átomos de hidrógeno se mide y da la referencia del tiempo que pasa. La versión antigua del reloj atómico – construida en los años 90 – tiene el tamaño de una lavadora.

Pero los científicos CSEM que trabajan en el antiguo observatorio astronómico de Neuchâtel están desarrollando la miniaturización progresiva del reloj atómico, hasta alcanzar el tamaño de un terrón de azúcar. La miniaturización también traerá beneficios como la reducción de costes de fabricación y permitirá su producción comercial. El bajo consumo de energía haría posible el uso esta tecnología, quizás, en vistas a optimizar el consumo de baterías de dispositivos como teléfonos móviles o GPS.

Steve Lecomte, físico CSEM: “Aquí se puede ver el núcleo de un antiguo reloj atómico. Y sobre esta mesa se puede ver la evolución en la miniaturización de relojes. El núcleo es cada vez más pequeño hasta llegar a hoy en día, con dimensiones que son de más o menos un milímetro. Aquí vemos el circuito integrado que compone el reloj atómico en miniatura. Este circuito tiene 2 milímetros de lado. La miniaturización sirve para conseguir meter los relojes atómicos en más instrumentos y dispositivos móviles. El objetivo del CSEM es avanzar en la miniaturización hasta conseguir integrarlo en un reloj de pulsera”.

Es en el cuarto limpio o sala blanca donde se construyen los relojes atómicos. Los científicos primero producen una oblea y en cada oblea se encuentra el núcleo de 3.000 relojes atómicos. Los científicos no sólo esperan instalar los relojes atómicos en dispositivos electrónicos de consumo, también confían en utilizarlos para fines científicos como por ejemplo verificar la teoría de Einstein de la relatividad.

Jacques Haesler, físico CSEM: “Aquí vemos el prototipo de un reloj atómico, la parte atómica que controla el reloj. Y vemos aquí la parte física que lleva, detrás, una célula atómica que contiene los átomos y que mide 4 milímetros de lado. Si se pone un reloj atómico en un smartphone que contiene un receptor GPS, por ejemplo, tenemos una base de frecuencia en el receptor GPS que permite una sincronización más rápida con los satélites de geolocalización y disponemos así de una geolocalización más eficaz”.

Claudio Rocco, euronews: “En cambio para un reloj normal, como este mío de pulsera, ¿qué va a pasar cuando dentro tenga un reloj atómico?

Jacques Haesler, físico CSEM: “Actualmente en un reloj de pulsera usted tiene que ajustar la hora de cuando en cuando, digamos todos los días o cada semana. Con un reloj atómico, haría falta, en teoría, ajustar la hora solo una vez cada tres mil años. Así que tenemos una batería que dura 3.000 años”.

Esta minúscula partícula de tecnología, de sólo un milímetro de diámetro, es la clave para un futuro en el que los relojes siempre van a estar ajustados. Al nanosegundo.