Última hora

Última hora

San Petersburgo: el Teatro Mariinski

Leyendo ahora:

San Petersburgo: el Teatro Mariinski

Tamaño de texto Aa Aa

Denis Loctier, euronews:
“Bienvenidos. En este programa descubriremos los lugares más maravillosos del país más grande el mundo donde la vida, a veces, es como un teatro. Y el teatro puede decirnos mucho acerca de la vida rusa.

En el Teatro Mariinski cada mañana hay un ensayo. Con más de 150 años ofreciendo ópera y ballet, el famoso Teatro Mariinski, ahora renovado, es uno de los símbolos de San Petersburgo.

“No me puedo imaginar San Petersburgo sin el Teatro Mariinski y no me puedo imaginar este teatro en otro sitio que no sea aquí. Los dos van de la mano”, dice Yevgeny Akimov, tenor de la compañía de ópera del teatro.

“He andado mucho por San Petersburgo y es bonito, es melancólico, está sucio y me encanta”, comenta Isabella Bywater, diseñadora.

“Es mi teatro, es mi ciudad. Para mi el Mariinsky es toda vida”, explica la primera bailarina de la compañía de ballet del teatro, Diana Vishneva.

Fundada en 1703 por el zar Pedro el Grande, San Petersburgo es considerada por muchos como la capital cultural de Rusia. La tradición sigue viva en este teatro, con sus obras de ópera y ballet, con sus productores y diseñadores.

“Intentamos hacerlo todo de manera artesanal porque eso significa poner todo nuestro corazón en una creación”, dice Ludmila Mekhonoshina, del departamento de arte.

Los diferentes decorados se montan en el escenario principal donde se han estrenado muchas de las obras maestras de grandes compositores como Tchaikovsky.

“Este es el teatro donde nació la ópera rusa y donde floreció. Es como La Scala para los italianos. Es la referencia para una gran creación. Es decir que el Teatro Mariinsky no es solo importante para San Petersburgo sino para toda Rusia”, asegura Vasily Barkhatov, director de escena.

Los talleres no paran de hacer y arreglar trajes para una docena de estrenos cada temporada. Muchos diseñadores extranjeros vienen aquí para ver como sus ideas cobran vida.

“He trabajado en sitios donde a nadie se preocupaba por la producción. Era como una fábrica. Yo sabía que esta casa produce mucho pero no me siento como si estuviera en una fábrica. Se respira una especie de entusiamo por la creatividad. Es un verdadero placer”, explica Isabella Bywater, diseñadora de producción.

Por la noche, el escenario está listo para otra actuación. Boris Godunov es una ópera de Modest Mussorgsky basada en la tragedia de Alexander Pushkin. Para esta nueva producción, el director británico Graham Vick coloca la trama clásica en la Rusia moderna, contemplando décadas de lucha por el poder, la injusticia social y la brutalidad después de la caída de la Unión Soviética.

“Bueno, así es como se nos ve en el extranjero. Y nos guste no… los rusos somos así hoy en día”, dice Yevgeny Nikitin, bajo-barítono de la compañía de ópera del teatro.

La cultura rusa de los siglos pasados ha dejado una huella profunda con el paso del tiempo, y una gran herencia que permanece hoy mas viva que nunca.

“La naturaleza humana no cambia mucho: es la misma o, igual que era hace tres siglos: el poder, la vanidad, la codicia. La historia siempre se repite…”, asegura Alexei Markov, barítono de la compañía de ópera del teatro.

Denis Loctier, euronews:
“Desde la capital de norte de Rusia nos vamos hacia el sur, por las montañas del Cáucaso. Nos vemos en dos semanas en el siguiente programa de Russian Life”