Última hora

Última hora

Admiración y críticas en los alrededores de la catedral de San Pablo el día del funeral de Thatcher

Leyendo ahora:

Admiración y críticas en los alrededores de la catedral de San Pablo el día del funeral de Thatcher

Tamaño de texto Aa Aa

Palabras de respeto, reconocimiento y alguna críticas entre los asistentes al funeral de Margaret Thatcher en la catedral de San Pablo en Londres. Aunque en lo que todos han coincidido ha sido en elogiar su fuerte personalidad.

“Ella era muy especial, una extraordinaria primera ministra, y era muy valiente. Siempre hizo lo que creía que era correcto”, dice Lady Hamilton, una amiga suya.

“Yo entré al Parlamento cuando la señora Thatcher fue elegida, y estuve siete años allí cuando ella era primera ministra. Fue una figura destacada durante el siglo pasado, una figura importante en la historia de la posguerra en Gran Bretaña, y la primera mujer en el poder.”, dice el diputado liberal Simon Hugues.

“Ella se las arregló para conseguir más votos que el partido laborista, ganó las elecciones y cambió sustancialmente el país, manteniéndonos fuertes fuera, y dividiéndonos muy hondamente aquí, en casa, pero la gente tiene el derecho a tener diferentes puntos de vista, estamos en democracia.”, afirma el laborista Jim Murphy.

“Una de la cosas en las que creía Margaret Thatcher era en el debate y el libre discurso. No le hubiera disgustado ver que la gente se manifesta hoy durante su funeral. Ella creía que estaba en lo cierto, y una razón por la que creía que tenía razón era porque sometía a debate sus propias ideas.”, afirma el antiguo ministro conservador Michael Portillo.

Aunque no muy lejos de la catedral de San Pablo era fácil encontrar voces críticas que ven en el legado de Thatcher, las bases de una sociedad de clases más impermeable y desigual.

Nuestro corresponsal en Londres comenta:

Margaret Thatcher cambió Gran Bretaña y de paso dividió a la opinión pública incluso hasta nuestros días. El debate sobre qué significaron los cambios llevados a cabo por la “dama de hierro”, dice nuestro corresponsal en Londres, permanecerá por años en el seno de la sociedad inglesa.