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Waco: hechos y coincidencias

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Waco: hechos y coincidencias

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La explosión que ha destrozado una planta de fertilizantes químicos y casi un centenar de edificos alderedor, incluidas viviendas, en West, llama la atención por un cierto número de coincidencias con otra tragedia.

Para empezar, el lugar de los hechos. La localidad tejana está situada a 32 kilómetros al norte de la ciudad de Waco, tristemente célebre por ser el lugar donde murieron 82 personas en el asalto de las fuerzas de seguridad a un rancho sede de la secta de los davidianos, sospechosa de esconder armas ilegales.

En febrero del 93, la Agencia Federal de Alcohol, Tabaco, Armas y Explosivos se presenta con una orden de registro. La situación degenera y tras 51 días de asedio, el FBI irrumpe en el rancho, se produce un incendio. En total mueren 61 adultos y 21 niños.

El segundo elemento que llama la atención es la fecha. Este viernes se cumplen precisamente 20 años de la tragedia de Waco y 18 años del atentado de Oklahoma. El 19 de abril del 95, como respuesta al trágico desenlace de Waco, Timothy Weight, un ultraderechista opuesto a la prohibición de las armas de fuego, detonó una camioneta llena de explosivos al pie del edificio de la Agencia Federal de Alcohol, Tabaco, Armas y Explosivos y del FBI en Oklahoma. Hubo 168 muertos, 19 de ellos niños, y más de 700 heridos.

Por último, el contexto: tanto en 1993 como en 2013, dos presidentes demócratas se posicionan a favor de reforzar los controles sobre la posesión de armas de fuego. y se topan con la feroz oposición de los grupos de presión pro – armas.

En febrero del 93 comienza el debate sobre la llamada ley Brady que Bill Clinton defendió contra lobbys como la Asociación Nacional del Rifle y consiguió ver aprobada a finales de ese mismo año. A partir de entonces, en los distribuidores de armas autorizados se verifican los antecendentes criminales y psiquiátricos del cliente.

Veinte años después, Obama intenta ir más allá y ampliar esos controles a las ventas de armas en las ferias y por internet y se topa con el inmovilismo de la clase política. El miércoles, tras el voto negativo en el Senado, el presidente declaraba:

Barack Obama. Presidente de Estados Unidos:

“Ha sido un día vergonzoso para Washington, pero el esfuerzo no termina aquí. Quiero dejar claro a los estadounidenses que aún podemos aportar cambios significativos para reducir la violencia de las armas”

Fue horas antes de la explosión en West.