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Austeridad: los europarlamentarios socialistas acusan a Barroso de "caerse del guindo"

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Austeridad: los europarlamentarios socialistas acusan a Barroso de "caerse del guindo"

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El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, ha reconocido este lunes durante un discurso que las políticas de austeridad han alcanzado sus límites por la falta de apoyo popular. “Aunque creo que es una política correcta en lo fundamental pienso que ha llegado al límite” dijo, para añadir que “Para tener éxito una política no sólo tiene que estar bien diseñada, también tiene que tener un mínimo de apoyo popular”.

El grupo socialista en la Eurocámara ha respondido con sorna a las declaraciones de Barroso. En un comunicado decían que felicitan a Barroso “por despertarse de un coma de cinco años” para finalmente darse cuenta de la realidad de las políticas de austeridad.

Hannes Swoboda, presidente de los europarlamentarios socialdemócratas añadía que cinco años después de la crisis el presidente Barroso “por fin reconoce la realidad: la austeridad no es efectiva ni socialmente viable.”

“Las protestas de la gente que está sufriendo la cruda política de austeridad por fin están siendo escuchadas” decía, para luego invitarle a viajar a Grecia, Portugal o España a conocer la realidad de la vida de sus ciudadanos. “Quizás así el señor Barroso entienda la urgencia de revisar los rescates de esos países, poner fin a la austeridad y adoptar medidas socialmente equilibradas que permitan a la gente mantener un nivel de vida digno y decente” seguía el europarlamentario socialista austríaco, para rematar esperando “sinceramente” que la Comisión Europea no tarde “otros cinco años en entender eso”.

En el Ejecutivo comunitario parecen soplar vientos de cambio. El Comisario para Asuntos Económicos, Olli Rehn, también dejó caer durante el fin de semana que la UE necesita una “mayor flexibilidad” en las medidas para alcanzar sus objetivos de reducción del déficit y la deuda.

Las cifras macroeconómicas de los países que están aplicando con más rigor las medidas de austeridad no dejan mucho lugar para las dudas. El paro, la disminución del poder adquisitivo y el débil crecimiento —cuando no la recesión— están llevando a situaciones sociales muy tensas, con ejemplos como la lucha contra los desahucios en España o las constantes huelgas y manifestaciones que se llevan a cabo en Grecia.

Las últimas revelaciones sobre el error de cálculo en la teoría que sostiene las políticas de austeridad o sobre los fallos en los cálculos del FMI sobre su impacto económico han alimentado el rechazo a las políticas de austeridad.

Y el clamor parece haber llegado, con fuerza, a los pasillos de la Comisión.