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Ahórrame el papeleo

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Ahórrame el papeleo

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Es una de las cosas que más quebraderos de cabeza nos da: lidiar con la burocracia oficial y el papelo. Un certificado de nacimiento puede ser la principal causa de nuestros problemas, porque necesitamos demostrar quienes somos. E imagínese lo que supone para aquellos que se desplazan a otro país.

Viajamos hasta Austria para conocer las reaccionas que hay ante los nuevos planes de Bruselas para reducir este tipo de trámites, incluidas las tasas y los sellos que se exigen para algunos documentos administrativos. Algo que afecta a miles de personas y también a empresas cuya actividad atraviesa fronteras en el mercado único de la UE.

Este piloto francés y su pareja saben muy bien lo que es el estrés de la burocracia. Vinieron a Viena hace cinco años, pero todavía no han acabado con todo el papeleo. Por ejemplo, tienen que registrar el nacimiento de dos de sus tres hijos e ir a la seguridad social. Tener los documentos en regla siendo pareja de hecho no es fácil.

“Cuando rellenamos papeles, no estamos seguros de tener el derecho de hacerlo porque somos extranjeros. Y sí, al final se supone que tenemos que tener los mismos derechos…pero como no estamos seguros y no dominamos el idioma lo suficientemente como para expresarnos bien, nos da la sensación de que molestamos, a veces porque hay gente detrás de nosotros en una cola o porque los niños no paran quietos o porque no somos los únicos que estamos esperando y hacemos perder tiempo al funcionario. Creemos que molestamos mucho y al final no están ahí para atendernos a nosotros sino para atender a los autriacos”, dice Sophie Pie.

“Esto te desestabiliza mucho porque nos hemos dado cuenta de que si hay cualquier cosa, un error en el acta de registro del estado civil, eso le va a marcar al niño toda la vida. Así que intentamos centrarnos en entender bien todos los documentos que necesitamos aportar y confiar en los funcionarios de las oficinas. Pero nos da la impresión de que ellos también están un poco perdidos y no están seguros de si lo que están haciendo está bien. Esto nos crea una sensación de incertidumbre y de preocupación. ¿Pero a quién hay que acudir, quién es el responsable de estos trámites?, nos preguntamos”, explica Vincent Mazel.

Bruselas quiere eliminar los trámites administrativos, especialmente los sellos burocráticos o las traducciones requeridas en determinados documentos. La Comisión Europea ha propuesto un nuevo instrumento de simplificación: impresos multilingües para ahorrar costes de traducción. El Ejecutivo europeo ha pedido también una mayor cooperación administrativa entre países.

Seamus Kearney, euronews:
“La nueva regulación europea se aplicará a los documentos relativos al nacimiento, defunción, matrimonio, identidad, unión registrada, paternidad y adopción, residencia, ciudadanía, nacionalidad y así como a la información empresarial, derechos de propiedad intelectual y bienes inmobiliarios”.

Los documentos que demuestran la ausencia de antecedentes penales también están incluidos. El movimiento Pan-Europa de Austria, fue uno de los que respondieron a la consulta pública sobre la nueva normativa. Creen que es bueno que haya procedimientos más sencillos pero también defienden que se respeten las normas de los diferentes países de la UE: “Depende de lo que se entienda realmente por simplificación. Se trataría de simplicar un procedimeinto lo máximo posible, por ejemplo que no sea necesario hacer una traducción de un documento. Esto es simplificar. Sin embargo, ya que hay diferentes normas legales vigentes, la simplificación no implica que todo se tenga que reconocer automáticamente”, asegura Rainhard Kloucek.

Bruselas ha dicho que la regulación no será obligatoria para los países, como habían pedido algunos. Por ejemplo, un certificado de matrimonio homosexual expedido por un país de la Unión Europea no sería reconocido automáticamente en otro Estado miembro.

“A menudo, nos encontramos con situaciones que nos debilitan y llega un momento en que perdemos la confianza. Y como perdemos la confianza en nosotros mismos yo ya dudo sobre mis derechos. Quiero decir que siempre nos decimos: al final quizá ellos tengan razón. La culpa es mía, soy extranjera. ¿Qué hago aquí?. No tengo nada que hacer aquí. Hay que ser muy fuerte para lidiar con la administración, con el sistema, con la apisonadora administrativa”, dice Sophie.

La propuesta debe ahora ser adoptada por el Parlamento Europeo y el Consejo. En cuanto a la educación, el reconocimiento de títulos y cualificaciones profesionales forma parte de otra legislación europea.