Última hora

Última hora

China inaugura su primer banco de leche materna en medio de los escándalos alimentarios

Leyendo ahora:

China inaugura su primer banco de leche materna en medio de los escándalos alimentarios

Tamaño de texto Aa Aa

Un banco de leche materna en China: una primicia especialmente bienvenida en un país, salpicado sin cesar por los escándalos alimentarios, sobre todo los relacionados con la leche infantil.

Este centro, que sigue siendo por el momento experimental, abrió sus puertas en marzo en la ciudad de Guangzhou, en el sur del país. Los responsables del proyecto confían mucho en la iniciativa, en la que participan por ahora 80 mujeres. Li es una de ellas.

Li Zhiai. Voluntaria: “¿Por qué vengo y qué me motiva a hacerlo? pues los niños. Me enteré de lo de los niños enfermos por televisión y me dio mucha pena. Esa es la principal razón”

El caso más sonado y dramático fue en 2008, cuando se descubrió que miles de toneladas de leche infantil estaban contaminados con melamina, un químico industrial. Su consumo produjo la muerte a seis niños y la intoxicación de más de 300 mil.

Aunque las autoridades sanitarias adoptaron nuevas medidas de control, otros escándalos también relacionados con la leche han ido saliendo a la luz a lo largo de los años, abonando el terreno a la psicosis. El problema es que la leche se ha convertido en un bien escaso en China.

Debido en parte a la mala alimentación, una vaca china produce de 4 mil a 4.600 litros de leche anuales, tres veces menos que sus congéneres occidentales. Actualmente, el país se ve obligado a importar la mitad de la leche que se consume.

Pero el problema viene también de los tipos de explotaciones: en 2004, el 90% de las vacas estabán en rebaños con menos de diez cabezas de ganado. Esa cifra se ha reducido ahora al 40%, pero sigue siendo insuficiente.

Cuanto más pequeñas son las granjas, más complicado es garantizar la aplicación de las reglas de higiene. Uno de los objetivos del Gobierno es crear cooperativas modernas más fáciles de controlar.

Pero mientras esas iniciativas se abren camino, la psicosis sigue aumentando. Los chinos se han lanzado a la caza del oro blanco de importación. Hong Kong es ya la primera víctima de la razia, pero los efectos se constatan también en Europa.
Los turistas chinos arrasan con la leche infantil en los supermercados, y ya hay un mercado negro de leche infantil.

En esta atmósfera, el banco de leche materna ha sido recibido como agua de mayo, pero, como explica una de las responsables del proyecto, para que funcione a largo plazo las mentalidades tienen que evolucionar.

Liu Xihong. Cofundadora del banco de leche materna y pediatra:
“En China no hay muchas madres que den el pecho a sus hijos. Además, muchos se plantean por qué alimentar a sus hijos con leche de otra mujer habiendo leche infantil y eso refleja un cierto desconocimiento de ambos tipos de leche”

Según Naciones Unidas, sólo una de cada seis chinas amamanta a sus hijos.