Última hora

Última hora

Nick Galis: una leyenda del baloncesto que ya tiene su merecido homenaje

Leyendo ahora:

Nick Galis: una leyenda del baloncesto que ya tiene su merecido homenaje

Tamaño de texto Aa Aa

En los ochenta, los cines griegos decidieron rebajar los precios de las entradas cuando había partido de baloncesto en televisión. El motivo tenía nombre y apellido: Nick Galis, sin duda uno de los mejores jugadores europeos de la historia.

Por eso, su antiguo club, el Aris, ha querido rendirle un merecido homenaje. Más de seis mil aficionados abarrotaron las gradas del Alejandro Magno mientras Galis les daba las gracias con las lágrimas en los ojos:

“Cuando salí ahí, y sentí todo ese cariño de los fans, no he podido resistirlo. Todo ha sido genial: mi camiseta subida hasta lo más alto, el nuevo nombre del hall… Es una noche que no olvidaré, ni como jugador ni como persona”, explica el ex jugador.

Galis destacó en los años 80 tanto en la cancha como fuera de ella. Es considerado como una de las personas que más ha contribuido al desarrollo del baloncesto en Europa. Los grandes mitos, como Zeljko Obradovic, dan fe de ello.

“Muchos niños empezaron a jugar al baloncesto por él. Su contribución a este deporte, en Europa, es enorme, extraordinaria. Una vez más, me gustaría agradecerle todo lo que hizo por el baloncesto”, señala el reconocido entrenador, otra de las leyendas del básquet europeo.

Uno de los momentos más emotivos de la noche fue la ascensión de su camiseta con el número 6 hacia la parte más alta del pabellón. También se ha dado su nombre a la cancha. Todo parece poco para un hombre que ha dejado huella entre aficionados y jugadores:

“Nunca voy a olvidar su nombre en toda mi vida porque además también mi hijo se llama Nikos. Le puse ese nombre por él. Le respeto muchísimo como persona y como jugador”, señala el ex jugador del Barcelona Audie Norris.

Nick Galis, estadounidense de nacimiento pero de nacionalidad griega, se retiró en 1994 defendiendo los colores del Panathinaikos. Sin embargo, sus éxitos los logró en el Aris, ganando, entre otros títulos, ocho ligas y siete copas. También se colgó el oro con Grecia en el Europeo de 1987. El ex escolta, de 55 años, igualmente figura en el Salón de la Fama de la FIBA y posee el récord de anotación en un Mundial de baloncesto.