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El séptimo arte no escapa ni a la crisis ni a la austeridad

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El séptimo arte no escapa ni a la crisis ni a la austeridad

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Los recortes promovidos por Bruselas en la Unión Europea y la raquítica situación económica de la eurozona también han llegado a la industria del cine.

Un sector que depende, en buena medida en el Viejo Continente, de la salud de las finanzas públicas que a través de subvenciones permiten la supervivencia de la industria cinematográfica.

En 2012 el número de producciones en la Unión Europea bajó en relación al año anterior pero se mantuvo ligeramente por encima de 2010.

Además de este descenso, la media en los presupuestos de las producciones europeas también cayó. Sobre todo en España, Francia y Reino Unido.

Si las producciones y el dinero invertido bajan, también lo hace la venta de entradas. En algunos países como España o Italia, la situación es dramática.

Las salas europeas perdieron el año pasado más de un dos por ciento de espectadores en relación a dos mil once. En España esa caída fue más del doble, casi un cinco por ciento, y en Italia de un diez.

Para hablar de la crisis del sector, está con nosotros en Cannes, Claude-Eric Poiroux, director general de Europa Cinemas, organización que vela por la distribución y explotación del cine europeo.

Wolfgang Spindler, euronews:

El cine va más allá del festival, es también un mercado y salas que viven de ello. ¿Cómo les va a las salas de cine europeas en esta situación de crisis?

Claude-Eric Poiroux:

“Los resultados de 2012 muestran que van a la baja, sobre todo a nivel de la frecuentación, lo que quiere decir que hay una bajada en la venta de entradas, que puede remitir al comienzo de una crisis. Sabemos perfectamente cuál será la evolución. De todas maneras, lo que pasa en Europa es bastante desigual, no tenemos la misma situación en todos los países. España, por ejemplo, vive una grave crisis por dos razones: la crisis económica y la crisis en la industria cinematográfica. El cine ha sido víctima de dos o tres decisiones del Gobierno, sobre todo el aumento del IVA, que ha pasado del 8 al 21% en el precio de las entradas, es enorme. Y también hay una crisis a nivel de producción porque lo que probablemente no veamos hoy en las salas es lo que ocurre con la creación, la producción, las inversiones, el tipo de cine que se está produciendo en Europa y cuyos efectos veremos en unos meses o años”.

euronews:

En época de crisis… ¿Hay películas que funcionan mejor que otras?

Claude-Eric Poiroux:

“Estamos acostumbrados a decir que el cine no es una víctima de la crisis porque es un valor refugio. Un refugio donde vamos al cine para olvidar lo que sucede fuera. Eso ha pasado varias veces en la historia. Podemos decir que comparado con otros sectores que sufren más, tenemos un poco de suerte. También hay que pensar que el cine tiene un precio. Por suerte podemos ir a ver una película sin pagar mucho. No es la forma de ocio más cara y es un espectáculo de gran calidad. Podemos decir que la relación calidad precio sigue siendo atractiva para el público. Si queremos que la gente siga llenando las salas para evadirse, a lo mejor tendremos que cambiar el tipo de películas. El cine a lo mejor quiere convertirse más en un entretenimiento y menos quizá en un lugar de reflexión donde hay una expresión artística y encontramos un cierto placer”.

euronews:

¿Cómo podemos resumir la crisis del cine en Europa?

Claude-Eric Poiroux:

“Creo que hoy nos planteamos este tema porque muchos países no comprenden que la cultura es esencial para responder a la crisis. Y pienso que esta es una de las preocupaciones que percibimos en algunos países, España en particular pero también en Italia y en algunos países del centro de Europa, como Hungría. Vemos que hoy hay algunas cosas un poco amenazadoras para el cine europeo que es un tipo de cine que sabemos hacer muy bien. Un cine de autor que suele ser de una gran calidad y que llega al público. El séptimo arte tiene mucho potencial y no hay que frenarlo, hay que dejar que se exprima con exigencia”.