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Europa occidental no se quita el sayo

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Europa occidental no se quita el sayo

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Hasta el 40 de mayo no te quites el sayo…nunca el dicho ha sido más cierto que este año en Europa occidental, donde las temperaturas corresponden más a octubre.

En los Alpes eso quiere decir mucha, mucha nieve, como no se había visto desde hacía 10 años. Aquí, en el puerto del Pequeño San Bernardo, cerca de Italia, en la parte francesa los quitanieves trabajan desde hace un mes para despejar las carreteras.

Luc Mercier. Del servicio de quitanieve:
“Hay 8 metros, 6 metros, 4 metros. Y toda la ruta está así”

Aquí la carretera está despejada, pero nieva aunque no estamos en los Alpes, sino en la Sierra de la Estrella, en Portugal. El fenómeno no es desconocido en estas montañas del centro del país, pero la última vez que se vieron copos en mayo fue hace 8 años.
De ahí la sorpresa de esta turista británica

Karen. Turista británica:
“Es muy raro, pero creo que toda Europa está teniendo un invierno muy largo, pero la verdad es que no me esperaba nieve en la Sierra de la Estrella en pleno mayo”

Esta primavera hace frío: 3 grados el 15 de mayo en la ciudad española de Burgos.

En Francia con temperaturas de 4 a 5 grados inferiores a lo normal, hay que seguir tirando de calefacción, y rellenar los depósitos de gasoil. A 90 céntimos el litro, la factura duele: esta familia ha pagado 445 euros.

El consumo de electricidad ha aumentado del 5 al 10%, igual que la leña y los pellets. Esta empresa vende un centenar de sacos semanales, lo nunca visto…

Jerôme Cassier. Responsable de una empresa de combustible:
“Con los pellets sucede lo mismo que con el fuel, hay gente que viene a buscar varios sacos para acabar el invierno, y al contrario que otros años, sigue habiendo demanda para la instalación de chimeneas”

También está siendo una primavera muy húmeda, la cuarta o quinta más húmeda de los últimos 30 o 40 años. Y las tormentas son frecuentes, provocando inundaciones y muchos daños como aquí en Erfurt, en Alemania, donde el 18 de mayo cayeron 46,7 litros por metro cuadrado, el récord de 2013.

La víspera, en Vicenza, en el norte de Italia, se temía el desbordamiento del río Bacchione. Las fuertes lluvias inundaron completamente los arrozales de la región. Una situación dramática para los agricultores:

“Según los primeros cálculos, señala este agricultor, hemos perdido alrededor del 30% de los cultivos. Podría ser más si ésto se prolonga, porque muchos agricultores ni siquiera han podido entrar en sus campos para la siembra”

Pero la situación también es dramática para los comerciantes: las tiendas están vacías. Con el frío y la lluvia, la clientela no se precipita a comprar sandalias por muy bonitas que sean, porque tampoco van a poder lucirlas en las terrazas de las cafeterías. Así las cosas, el gran temor ahora es que el verano brille por su ausencia en Europa occidental.

En el Real Instituto Meteorológico de Bélgica, en Bruselas, estos días también miran el cielo con más ahínco que nunca. Así que la pregunta al meteorólogo Jean-Marc Linden es obligada: ¿Qué está pasando?

“Desafortunadamente seguimos con corrientes de aire frío. La razón es que por el momento, tenemos en el centro del Océano Atlántico un anticiclón que está canalizando y impulsando todas las depresiones vía Islandia, a Europa occidental. Y son corrientes frías, a menudo perturbaciones inestables, así que las temperaturas deberían mantenerse por debajo de lo normal. Hoy, por ejemplo, podemos tener una temperatura diez grados por debajo de lo habitual en esta estación, y así va a ser hasta finales de mes.

El aire frío está siendo impulsado desde los polos hasta el Benelux, Francia y parte de Inglaterra. E incluso una parte de esta corriente de aire fría se ha separado, esto es lo que se llama gota fría.

Es preciso recordar que si hace frío en el Oeste de Europa, hace mucho calor en sitios como Rusia o Finlandia, donde las temperaturas máximas pueden llegar a los 25 ó 30 grados. Es muy frecuente este esquema: si el frío persiste sobre una parte de Europa es sinónimo de calor persistente en la otra parte, es como una curva sinosoidal, una zona estará en el lado bueno y nosotros estamos en la cota negativa en la actualidad.

Por otra parte, saber cómo va a ser el verano tras una primavera así es la pregunta que todo meteorólogo sueña con responder, pero no hay correlación entre una primavera fría y un verano caluroso o a la inversa, la circulación atmosférica implica que se puede experimentar condiciones meteorológicas muy diferentes en un tiempo relativamente corto, con un período de transición muy débil. Se podría pasar a las corrientes subtropicales y en el sur de Francia y el Benelux se podría llegar a los 25 ó 30 grados, y de forma rápida.Y para que eso se produzca en el Oeste de Europa hace falta que un anticiclón se forme en el centro de Europa, en Bulgaria por ejemplo, y entonces el aire caliente podría llegar aquí durante, por ejemplo, tres semanas, es imposible de predecir.”