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Matrimonio para todos: Vincent, Bruno y los demás

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Matrimonio para todos: Vincent, Bruno y los demás

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Preparar una boda es siempre estresante para los novios, pero para Vincent y Bruno tener la cabeza ocupada con los preparativos ha sido más bien un alivio, dada la focalización mediática que su matrimonio ha provocado en Francia.

Porque desde el 17 de mayo, la ley autoriza los matrimonios entre parejas del mismo sexo en Francia, un cambio radical aprobado por el 52% de los franceses, pero que rechaza frontalmente una parte de la sociedad francesa. Al frente de este movimiento contra las bodas gays, Frigide Barjot se dirige al joven matrimonio:

Frigide Barjot. Portavoz del movimiento contra el matrimonio para todos:

“Sed felices, pasadlo bien, pero comprended bien lo que váis a encarnar después, lo que estáis materializando, porque después no hay vuelta atrás, y sed conscientes de que eso tiene consecuencias en la filiación de un niño”

Pero en los países en los que el matrimonio entre personas del mismo sexo es legal desde hace ya unos años, una vez pasado el debate reina la calma. En Bélgica, donde se legalizó hace 10 años, el número de matrimonios gays permanece estable con cerca de mil bodas anuales, lo que representa el 5% del número total de matrimonios. Otro signo de la normalización es que los divorcios entre homosexuales rondan el 20%, el mismo porcentaje que entre heterosexuales.

En España ha habido unas 20 mil bodas y 600 divorcios desde que la ley fue aprobada en 2005. El Tribunal Constitucional ratificó en noviembre de 2012 la legalidad de la ley al igual que la adopción para las parejas homosexuales casadas.

Una reivindicación que se extiende a cada vez más países, como a Croacia, que entrará en la Unión Europea el uno de julio de 2013. La Constitución croata no contiene ninguna definición del matrimonio, y los detractores de las bodas entre gays quieren un referéndum para revisarla. Los favorables reclaman el derecho a casarse para las parejas homosexuales.

Pero en algunos países el sólo hecho de desplegar la bandera del arcoiris supone un alto riesgo. Los sondeos en Rusia reflejan una homofobia descarada: sólo el 1% de la población siente respeto hacia los homosexuales, según el centro de investigación Levada.

Una hostilidad que también existe en Ucrania desafiada por un centenar de activistas el 25 de mayo que consiguieron manifestarse por los derechos de los homosexuales durante 40 minutos en Kiev. Una pequeña victoria en la larga lucha contra la discriminación.