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Jaque al contrabando en Kosovo

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Jaque al contrabando en Kosovo

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Unas 130.000 personas transitan cada día por este puesto de control entre Kosovo y Serbia. Una de sus peculiaridades es que los agentes de aduanas kosovares y serbios están bajo la supervisión de los efectivos de la misión civil de la Unión Europea en Kosovo (EULEX).

Se trata de uno de los principales puntos de paso entre Kosovo y Serbia creado al amparo del Acuerdo de Gestión Integrada de las Fronteras (IBM). Un protocolo cuya aplicación avanza desde hace seis meses tras un inicio tortuoso.

“El resultado es que el Acuerdo de Gestión Integrada de las Fronteras no únicamente ha sido adoptado por los organismos estatales, sino también por la policía, las aduanas, la inspección alimentaria y veterinaria, y además entre países que quieren normalizar sus relaciones en su proceso de integración europea”, explica el ministro kosovar del Interior, Fisnik Rexhepi.

El próximo paso será establecer controles fronterizos permanentes para que kosovares y serbios trabajen bajo el mismo techo. Un camionero serbio afirma que el flujo entre ambos territorios ha aumentado considerablemente.

Algunos camioneros serbios como Milosav Filipovic están satisfechos: “Los trámites son muy rápidos. Ya no tenemos que esperar tanto y no hay problemas. Unos y otros nos tratan bien, están haciendo un gran trabajo y se llevan bien. Ha llegado el momento de tener relaciones de buena vecindad”,

Además de agilizar el tráfico, los protocolos del Acuerdo están ayudando a reducir el contrabando de mercancías ilegales en el norte de Kosovo.

Los productos procedentes de Serbia hasta la fecha no tenían aranceles.

Los traficantes y contrabandistas sacan partido utilizando carreteras locales y pasos de montaña para transportar mercancías ilegales desde el norte al sur de Kosovo.

El 70 por ciento de estos productos aprehendidos por la policía quedan almacenados en esta nave situada en las afueras de Mitrovica.

“En estas carreteras”, explica el responsabe de las aduanas kosovares, Arianit Rexhepi, “hay muchos vehículos de los contrabandistas que controlan nuestra presencia, la situación de la policía, que conocen nuestra posición, saben dónde estamos y qué zonas estamos patrullando”.

Miles de litros de combustibles escapan al control de los agentes de aduanas y de la policía. En algunas carreteras al sur de Mitrovica hay surtidores ilegales que venden los productos a la mitad del precio oficial.

Un negocio muy lucrativo que no puede funcionar sin el total acuerdo entre los traficantes serbios y kosovores que operan en toda la región.

“Si hablamos del contrabando como actividad criminal, kosovares y serbios trabajan conjuntamente y colaboran a la perfección. Esto sería un buen ejemplo de colaboración real para los ciudadanos de a pie”, dice el portavoz de la policía de Mitrovica, Besim Hoti.

También podrían tomar buena nota los políticos que buscan fórmulas para aplicar el nuevo acuerdo de normalización de relaciones entre Serbia y Kosovo.

Un acuerdo que cuenta con la oposición de la minoría serbia de Kosovo.

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