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Educación tecnológica.

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Educación tecnológica.

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En clase, las pizarras y los cuadernos están dejando paso a los ordenadores y las tabletas, incluso en los países en vías de desarrollo. Pero ¿a qué edad deberían comenzar los niños a utilizar estos aparatos? ¿Y si uno de ellos quiere convertirse en ingenero robótico? En esta edición de Learning World analizamos cómo la educación se está adaptando a las nuevas tecnologías para preprar a los estudiantes de cara al mundo laboral.

Una aplicación contra el abandono escolar

E-limu en swahili quiere decir educación, aunque también es el nombre de una aplicación para estudiantes. La inventó un grupo de informáticos con la intención de introducir las nuevas tecnologías en los colegios de las comunidades más pobres de Kenia. E-limu atrae la atención del alumno y le facilita el aprendizaje. Existen muchas razones para explicar el alto grado de abandono escolar en Kenia. El sistema educativo necesita 80.000 profesores más y los estudiantes están hacinados en aulas minúsculas compitiendo por la atención del maestro. Pero también hay muchos alumnos con problemas de concentración que E-limu ayuda a combatir.

Pequeños programadores

La Fundación estonia Tiger Lean ha lanzado un programa educativo para introducir la tecnología de la información y la programación informática en la educación primaria. Desde comienzos del presente curso, ese programa está presente en muchas escuelas públicas. Sus creadores creen que, en la era digital, la educación tecnológica es tan necesaria como la educación vial. Además, las empresas demandan cada vez más programadores. Al final del curso, los alumnos son capaces de crear sus propios juegos y softwares básicos.

La magia de la robótica

Muchos niños se sienten fascinados por la mecánica. Y los ordenadores despiertan en ellos una gran curiosidad. Es la magia de la robótica, una disciplina que, además, puede ayudarles con las matemáticas. En un centro japonés, los alumnos comienzan construyendo robots muy básicos. Los más aventajados deciden convertirse en ingenieros, como el profesor Shigeo Hirose. Con treinta y cinco años de experiencia, es un pionero de la robótica. Trabaja en el TIT, el Instituto Tecnológico de Tokyo, una referencia mundial en su campo.