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Obama salpicado por el escándalo Prism

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Obama salpicado por el escándalo Prism

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Barack Obama. Presidente de Estados Unidos:
“Dotaré a nuestros servicios de inteligencia y a las fuerzas del orden de los instrumentos necesarios para controlar y eliminar a los terroristas sin violar nuestra Constitución ni mermar nuestras libertades. Esos significa que se acabaron las escuchas telefónicas ilegales a ciudadanos estadounidenses. Se acabó la época de espiar a ciudadanos que no eran sospechosos de ningún crimen. Nosotros no somos así”

De esta forma, Obama prometía en la campaña de 2007 aligerar el controvertido Patriot Act firmado al rebufo de los atentados del 11 de septiembre por Georges Bush, para devolver a los estadounidenses la sensación de libertad perdida. Esta ley, destinada a proteger el país del terrorismo, desplegaba todo un arsenal al uso de las agencias gubernamentales de inteligencia para espiar y obtener informaciones personales de cualquier ciudadano.
Pero lejos de suprimirla o de reformarla, la administración Obama la ha renovado e incluso reforzado.
Es lo que prueba el escándalo de las escuchas telefónicas reveladas por The Guardian. El operador Verizon entregaba cotidianamente a la Agencia de Seguridad Nacional datos sobre la fecha, la duración, el lugar y los números de las llamadas nacionales e internacionales. Según explica este especialista, este tipo de iniciativas siguen siendo necesarias.

John Miller. Exdirector ejecutivo de la Inteligencia Nacional:
“Si se están controlando mil números sospechosos en Pakistán y Afganistán y se ve que uno de esos números tiene contacto con otros 50 de los cuales tres están en Estados Unidos, ¿significa eso que que el terrorista tiene un primo en Chicago o que hay una célula en Estados Unidos?

Los mismos especialistas aseguran que el contenido de las comunicaciones no es conocido porque sería ilegal. Pero el Washington Post revela que el FBI y la Agencia de Seguridad Nacional tienen acceso a los servidores de los nuevos gigantes de internet.

Desde 2007, un programa llamado Prism permite a las agencias ver todo lo que se intercambia, se escribe, o se sube a facebook, google, skype, youtube cuando se sospecha que la persona está en el extranjero.

Se supone que la ley protege la privacidad de los ciudadanos estadounidenses cuando están dentro de sus propias fronteras. En cambio los europeos, por ejemplo, no lo están.
Espiados en nombre de la seguridad de Estados Unidos, un sistema que sigue desatando la copntroversia y que no ha impedido, por ejemplo, el atentado de Boston.