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Bammbo: investigación sobre moléculas activas de origen marino

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Bammbo: investigación sobre moléculas activas de origen marino

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En Villefranche-sur-Mer, cerca de Niza. Tres submarinistas se preparan para una inmersion bajo el mar. Pero no se trata de pesca deportiva, son tres científicos que investigan las esponjas y sus propiedades curativas.

Aquí toman muestras de la esponja incrustante roja “crambe crambe”. Una especie cuyas moléculas podrían convertirse en nuevos medicamentos. Este tipo de esponja roja cubre los substratos rocosos en finas capas por lo que es difícil de extraer. Para arrancarlas emplean cuchillos y un martillo. La esponja, microorganismo invertebrado perteneciente al reino animal, es muy frágil y debe conservarse viva.

“Las esponjas, apenas pescadas, deben transportarse inmediatamente en un contenedor especial a este edificio de 1700, que alberga el Observatorio Oceanográfico de Villefranche. Ahí serán cultivadas para su estudio.”

Las esponjas son transportadas en recipientes con agua del mar. Y una vez en el acuario, se cultivan y conservan en condiciones adecuadas a su supervivencia .

Eva Ternon, investigadora en la Universidad de Sophia Antipolis de Niza:

“Vamos a fijar las condiciones óptimas para la producción de moléculas, aquí fijamos las condiciones de temperatura del agua, luz, luminosidad y cantidad de agua que viene directamente del mar. Así están en su medio natural para que puedan producir una mayor cantidad de las moléculas que nos interesan. Regularmente vamos a estresar a las esponjas de forma mecánica, maltratamos sus tejidos externos para que suelten moléculas. Nosotros hemos desarrollado un procedimento para extraer esas moléculas del agua del mar y analizarlas después en el laboratorio.”

Todo ello se realiza en el marco del proyecto europeo BAMMBO, sobre moléculas activas de origen marino, y cuyo objetivo es la producción de medicamentos provenientes del mar. Un proyecto puesto en marcha por el Instituto Tecnológico de Limerick en Irlanda.

Posteriormente, las moléculas son purificadas en laboratorio por procedimientos químicos. Éstas podrán utilizarse en diferentes aplicaciones terapéuticas, principalmente para combatir el cáncer, o en enfermedades como el Alzheimer, o el Parkinson.

“¿Y porqué utilizan moléculas procedentes de organismos marinos, en lugar de otro tipo de organismos?”

Olivier Thomas, profesor en la Universidad Sophia Antipolis de Niza, responde :

“En el medio marino vamos a encontrar animales sujetos a los substratos rocosos, que se ven obligados a producir moléculas activas para defenderse. Para producirlas en gran cantidad, hemos desarrollado un procedimiento respetuoso del medioambiente, en comparación con la producción de otro tipo de moléculas, que se hace por ejemplo por síntesis química. Este procedimiento permite mantener en vida los organismos y extraer únicamente las moléculas del agua del mar en donde viven, y así mantenerlos vivos.”

Antes que nada, se ha de comprobar que la actividad biológica de esas moléculas tiene capacidad para erradicar el cáncer. Y una vez más, las pruebas se hacen con animales del medio marino: los erizos de mar. En efecto, los procesos de multiplicación celular de esos animales son muy parecidos a los observados en los seres humanos y esa velocidad de multiplicación se parece a la de las células cancerosas.

Una molécula que impida la división celular de los embriones del erizo de mar, podría tener muy probablemente propiedades anticancerígenas. Las pruebas se hacen en este laboratorio donde se observa en el microscopio la multiplicación de las células de un embrión de erizo.

Los recursos del mar aún han sido poco explotados con fines médicos. Los invertebrados como las esponjas han sido poco estudiados a nivel científico. Y sin embargo encierran quizá en sus moléculas los ingredientes claves para crear los medicamentos del futuro.