Última hora

Última hora

RIEGO INTELIGENTE PARA UN CRECIMIENTO VERDE

Leyendo ahora:

RIEGO INTELIGENTE PARA UN CRECIMIENTO VERDE

Tamaño de texto Aa Aa

En una enorme parcela de 100 hectáreas de maíz, cerca de Berlín, encontramos una campaña única en investigación de campo.

Los investigadores mezclan fertilizantes y agua que inyectan en el prototipo de un sistema de fertirrigación que fertiliza y riega los campos con un monitoreo constante y en tiempo real de las condiciones atmosféricas. Además, conoce las necesidades del suelo y de las plantas en las diferentes etapas de los cultivos.

Lucía Doyle Gutiérrez, ingeniero químico en TTZ Bremerhaven y coordinadora del proyecto OPTIFERT nos lo explica.

“Existen muchas variables como el clima, la precipitación, la luz, el suelo, que éste sea homogéneo o no…y controlarlas todas ha sido muy difícil.”

Para ello, los investigadores han desarrollado sensores capaces de leer el contenido del suelo en nitratos, fosfatos, potasio y amonio. Estos elementos contribuyen al desarrollo de los cultivos.

La idea es dotar de sensores y software al sistema de riego para que, de manera autónoma, pueda decidir cuándo y dónde se necesita más o menos agua o fertilizante.

“Tenemos que asegurarnos de que los sensores están protegidos contra señales electromagnéticas. Para asegurar lecturas precisas, también es muy importante mantener los sensores estables frente a cualquier inclinación ya que los campos agrícolas son muy desiguales. También hay que garantizar siempre el suministro de energía eléctrica a toda la plataforma de sensores”, explica Martin Smolka, científico de materiales de la Universidad Tecnológica de Viena

Sensores de suelo, procesadores de datos y el control y la unidad de distribución deben trabajar de manera combinada.

El objetivo final es ayudar a los agricultores a ahorrar agua y fertilizantes.

“Un sistema como este también nos puede ayudar a los agricultores a ahorrar tiempo. Podemos controlarlo a través del ordenador de la oficina y de esta manera esperamos tener más tiempo para hacer otras cosas igualmente importantes para nosotros” añade Frank Hausmann, agricultor.

Los investigadores ven además otros beneficios secundarios en esta fertirrigación inteligente.

“No es bueno perder tiempo evaluando la nutrición de la planta si el riego no es el adecuado. El objetivo es salvar la mayor cantidad de fertilizantes como sea posible. Si el agricultor ahorra 20 euros en fertilizantes por hectárea pero pierde 30 euros por hectárea no va a estar satisfecho. Pero si puede ahorrar 20 euros por hectárea y obtener asi un beneficio mayor, entonces sí lo va a estar”, comenta Peter White, consultor en SENSE de gestión del agua y humedad del suelo.

“Realmente estás ahorrando recursos. Hasta ahora el agricultor lo que hacía era calcular al principio de la temporada que necesitaba. Lo aplicaba y no tenía control si se pasaba o si necesitaba más. Para el agricultor era mucho más fácil añadir más por si acaso, pero esto ahora nos lo podemos ahorrar. Podemos saber lo que se necesita en cada momento y no dar ese recurso de más que puede tener un efecto negativo medioambientamente porque puede estar contaminando el suelo” añade Lucía Doyle Gutiérrez, ingeniero químico en TTZ Bremerhaven y coordinadora del proyecto OPTIFERT.

En el proyecto también participan pequeñas y medianas empresas en las que se producen, venden y reparan sistemas de riego.

Los responsables de estas empresas creen que las plataformas de fertirrigación automatizada pronto estarán presentes en el mercado y que los agricultores no desaparecerán de los campos.

Stefan Scholz, director general de Hydro-Air GmbH lo aclara.

“Las investigaciones muestran que todo el proceso de riego y fertilización es cada vez más automático ya que se puede controlar desde un ordenador. Los agricultores incluso serán capaces de controlarlo con sus teléfonos inteligentes, algo en lo que la mayoría están muy interesados. Pero también existen los clientes que todavía quieren ir a sus campos y controlarlos de forma manual y no automática”.

Sea cual sea el sistema que elijan los agricultores, el negocio está asegurado:700.000 aspersores se venderán en Europa en los próximos 10 años.

Para más información:

www.optifert.eu