Última hora

Última hora

El "nacimiento real" hace brillar a la monarquía británica

Leyendo ahora:

El "nacimiento real" hace brillar a la monarquía británica

Tamaño de texto Aa Aa

Cuatro generaciones de la Casa de Windsor, tres herederos al trono en línea directa. Algo nunca visto en la historia de la monarquía británica.
Difícil saber si esos tres herederos llegarán a reinar un día. Por ahora, la reina Isabel II ha asegurado que no tiene pensado abdicar.

A sus 64 años de edad el Príncipe Carlos podría desaparecer incluso antes que ella. También podría ser remplazado por su hijo, el Príncipe Guillermo, de 31 años, más popular que su padre entre los británicos. De hecho, el derecho de mayorazgo es cada vez más criticado en el Reino Unido.

“¿Por qué el mayor tiene más derechos respecto a sus hermanos? Es algo totalmente absurdo. Pero también eso es algo propio a la monarquía, no todos podemos ser monarcas”, explica Charles Mosley, experto.

En todo caso el “nacimiento real” constituye para la monarquía británica una garantía de longevidad y para el Reino Unido un elemento de estabilidad.

Pero la llegada del “bebé real” también ha sido vivida como un gran acontecimiento en los 16 países de la Commonwealth.

De Canadá a Nueva Zelanda pasando por Australia, el nacimiento del primogénito de Catalina y Guillermo ha despertado el sentimiento de pertenencia a lo que un día fue el poderoso Imperio británico.

Desde la noticia del nacimiento los homenajes y las celebraciones se suceden.

“Lo que hemos decidido hacer como Gobierno, explicó tras conocer la noticia el primer ministro australiano, Kevin Rudd, es otorgar una subvención de 10.000 dólares para un programa de investigación del parque zoológico de Taronga consagrado a los bilbies y esto lo hacemos en honor del bebé real”.

El nacimiento del nuevo heredero ha hecho brillar a la monarquía británica en todo el mundo. El presidente estadounidense, Barack Obama, fue uno de los primeros líderes internacionales que felicitaron a los duques de Cambridge.

Nada más llegar al mundo el pequeño de la Casa de Windsor ya ha cumplido su misión: hacer que los británicos se sientan orgullosos.