Última hora

Última hora

El sector de las renovables en China en el punto de mira de las empresas europeas

Leyendo ahora:

El sector de las renovables en China en el punto de mira de las empresas europeas

Tamaño de texto Aa Aa

Las oportunidades de negocio en el sector de las renovables en China son enormes. Solo el año pasado se invirtieron en el país cincuenta mil millones de euros en este sector.

Unos sesenta empresarios europeos se han reunido recientemente con hombres de negocios chinos. Su objetivo: vender la experiencia europea en las llamadas “tecnologías verdes”. La delegación está acompañada por dos comisarios europeos.

“Tenemos mucha experiencia. Una experiencia increíble. Nuestras empresas en la lucha contra el cambio climático y la contaminación están en la vanguardia. Por eso hemos venido a presentar nuestras empresas a los chinos”, explicó Antonio Tajani, comisario de Industria.

“Todas estas tecnologías existen y somos, en muchos de estos campos, líderes mundiales. Está claro que deseamos cooperar y buscar soluciones”, asegura Janez Potocnik, comisario de Medio Ambiente.

“Una cifra para comprender los desafíos relacionados con las tecnologías verdes en China: cada año la contaminación es la causa de un millón dos cientas mil muertes prematuras”, explica nuestro enviado especial, Serge Rombi.

La contaminación es la otra cara de la moneda del crecimiento chino. Por ejemplo, en Pekín es 20 veces superior a las recomendaciones de la OMS. Otro problema: el acceso al agua potable. China solo tiene un 6% de las reservas de agua del planeta para un 20% de la población mundial. Una multinacional europea quiere desarrollar el mercado del gas que solo representa hoy en China el 2% del consumo energético.

“Tenemos muchos contactos con responsables chinos que están interesados en el desarrollo de esta filial y que han empezado a importar gas natural licuado porque quieren conocer su potencial como gas no convencional y quieren desarrollar como aquí, en Pekín, una flota de vehículos de gas”, explica un responsable de GDF Suez.

Los chinos están interesados especialmente en la experiencia de las Pymes europeas en los sectores de la eficacia energética y de la gestión de residuos y recursos.

Como Pen Guo, empresario de la industria farmacéutica:

“Han desarrollado tecnologías muy buenas y han desarrollado sistemas para solucionar esos problemas. Hoy en China todavía queda mucho por hacer sobre todo respecto a las tecnologías especiales”.

Pero los empresarios europeos instalados en China se dicen cada vez menos optimistas.

“El precio del trabajo es cada vez más alto. Las barreras normativas siguen existiendo. Todavía hay problemas con la transferencia de tecnología, con el acceso al mercado, también hay problemas con la legislación relativa a la propiedad intelectual y su aplicación”, afirma Jaspal Channa de la Cámara de Comercio europea en China.

Incluso si las autoridades chinas dicen querer luchar contra este fenómeno, el no respeto de los derechos de propiedad intelectual sigue siendo un verdadero problema.

Paul Ranjard, abogado, aconseja registrar los derechos de un producto aunque no se tenga intención de entrar en el mercado chino.

“No podemos ser ingenuos. Los chinos viajan, van a ferias, ven los productos, las marcas y ven que funcionan. Vuelven a su país y registran una patente a su nombre. Tenemos que luchar contra esto y si no se reúnen las condiciones, entonces es demasiado tarde”, asegura.

A pesar de todo China sigue siendo un mercado clave. Más del 85% de las empresas europeas instaladas en el país tienen la intención de desarrollar su actividad gracias a acuerdos de cooperación y a los diferentes organismos que las acompañan.

“Es esencial reunirse con tus socios chinos y crear una relación cercana con ellos para poder entrar en el mercado chino. Otra cosa que tienes que hacer es estudiar el mercado antes de ir. ¿Está el mercado chino realmente preparado para tu tecnología? ¿Quieren adoptarla en los próximos años?”, explica Chris Cheung del Centro de Pymes europeas.

“Hay que estar bien acompañado por los organismos europeos que conocen la situación del mercado y la realidad china. Si trabajamos de esta manera creo que se pueden hacer buenos negocios en China”, asegura el comisario Tajani.