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París chino: un paraíso fantasma para ricos

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París chino: un paraíso fantasma para ricos

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París es el destino preferido de los chinos pudientes, pero estas estamos a unos 6 mil kilómetros de la capital francesa.

Este complejo residencial bautizado Tianducheng (“ciudad del cielo”), que cuenta con su propia Torre Eiffel de 108 metros y sus jardines franceses, está a 200 kilómetros de Shangai, cerca de la ciudad turística de Hangzhou

La empresa inmobiliaria Zhejiang Guangsha Co ideó este París chino. Las obras, que comenzaron en 2007 están ya prácticamente terminadas.

Aunque muchas de las calles están desiertas, la empresa inmobiliaria asegura que la operación comercial va sobre ruedas.

Chen Zhengwei. Vicedirector general de Zhejiang Tiandu:

“Hangzhou es una ciudad turística, y ese aspecto es similar a Francia. Los franceses dan prioridad al romanticismo y al descanso, también les gusta viajar, y creo que Hangzhou ofrece ese mismo universo. Pero importar ese concepto ha llevado su tiempo, como es normal”

Alquilar un apartamento de 300 metros cuadrados con vistas a la réplica de Versalles cuesta 500 euros.
El barrio, que puede acoger a cerca de 10 mil personas, es considerado por los medios locales como una ciudad fantasma Los promotores, lo niegan, pero no precisan cuántas viviendas siguen en venta.

Pocos o muchos, los habitantes, por su parte quieren creer en el futuro del proyecto:

Zeng zeng. Residente de Tianducheng:

“Lo que sucede es que aún hay una cierta falta de madurez a la hora de juzgar el valor de este proyecto. Creo que Tianducheng se llenará más tarde, y estoy convencido de su gran potencial de desarrollo. Por eso no estoy de acuerdo con quienes dicen que es un barrio fantasma.”

La lista de ciudades fantasmas no deja de aumentar en China. Estas urbanizaciones surgidas de la nada en cuestión de meses simbolizan el despilfarro y el endeudamiento de los Gobiernos locales a lo largo y ancho del país. Ordos, en la meseta de Mongolia, al norte de China, es el ejemplo más conocido: con la explosión de la burbuja inmobiliaria, los precios han caído más de un tercio en un año.