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Sobrevivir en Vietnam recogiendo el metal de las bombas estadounidenses

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Sobrevivir en Vietnam recogiendo el metal de las bombas estadounidenses

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Al contrario de lo que pone en su gorra, Nguyen Thi tam, de 48 años, no trabaja para el Gobierno estadounidense. El suyo es uno de los oficios más peligrosos del mundo por un salario de cuatro dólares…los días con suerte.

Equipada con un detector de metales, Thi busca día y noche bombas enterradas para revender su metal.

Nguyen Thi Tam:

“Tengo un arrozal diminuto que no cultivo nunca porque no tengo agua suficiente para el riego. No tengo opciones. Sé muy bien que es peligroso, pero tengo que sacar adelante a mi familia. Un cuenco de sangre por un cuenco de arroz. Vivir o morir haciendo este trabajo…es una cuestión del destino”

Durante la guerra, los estadounidenses arrojaron cerca de 8 millones de toneladas de bombas. Un tercio de esos artefactos no llegaron a explotar. Thin Tam tenía 27 años y cuatro hijos, el más pequeño recién nacido, cuando su marido murió desenterrando una bomba.

Nguyen Thin Tam:

“Durante todos estos años haciendo este trabajo he aprendido mucho sobre las bombas. Escuchando el detector sé si son grandes o pequeñas. Antes me las llevaba a casa para venderlas por algo más de dos dólares, pero ya nadie quiere comprar bombas que no han sido desactivadas. Si ahora encuentro alguna, aviso a los especialistas para que la destruyan”

Además de peligroso, recoger bombas desactivadas es desde hace poco ilegal. Para la organización Mines Advisory Group, encargada de eliminar las minas en esa provincia, la ayuda de los buscadores de metal es crucial.

Nguyen Hoang Thang. Representante de MAG:

“Los buscadores de metal nos resultan extremadamente útiles. Prácticamente a diario nos llaman para informarnos de dónde hay artefactos sin desactivar”

La provincia de Qang Tri, la zona desmilitarizada que divide el norte y el sur de Vietnam, fue una de las más afectadas por los bombardeos.
Sólo en esta provincia, cerca de 3.000 personas han muerto y otras 13.000 han resultado heridas por explosiones después de la guerra que terminó en abril de del 75. Según diversas fuentes, el 90% del territorio sigue estando contaminado por bombas y minas de aquella época.