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El "Príncipe Rojo", sentado ante la jusitcia

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El "Príncipe Rojo", sentado ante la jusitcia

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La policia china en tensión a la entrada del tribunal popular de la ciudad de Jinan, en el este de China. Es aquí donde este jueves deberá comenzar el proceso contra el dirigente comunista Bo Xilai. Acusado de corrupción, desvío de fondos y abuso de poder, el dirigente maoista podría ser condenado a la pena capital.

Una decena de sus partidarios se manifiestaba este miércoles brevemente frente a la corte, justo antes de que la policía interviniera.

“No tengo ninguna confianza en este juicio”, explica uno de sus seguidores. “Creo que es un proceso ilegal y no renocemos ningún veredicto que salga de este tribunal.”

Apodado el “Príncipe Rojo”, Bo Xilai, de 64 años, se dio a conocer en la escena internacional como ministro de Comercio, entre 2004 y 2007. Pero en China su popularidad se la debe al trabajo que ha desarrollado en la municipalidad de Chongqing, en el suroeste del país. Allí desempeñó el cargo de secretario local del Partido Comunista. Y durante su mandato logró desmantelar la mafia y restablecer algunos exitosos programas sociales que beneficiaban a la clase obrera.

Líder de la nueva izquierda china decepcionada con la economía de mercado, Bo Xilai no dudó en oponerse a la línea oficial del partido. Para muchos su juicio es puramente político.

“No se le juzga por corrupción”, explica el escritor John Garnaut. “Se le juzga por ser diferente, por agitar el paisaje político. Se atrevió a desafiar el consenso ideológico. Era amenzador, su capacidad política y su personalidad suponían un peligro, incluso para Xi Jinping, el nuevo secretario del partido”.

Fue su antiguo brazo derecho quien desató las hostilidades. Wang Lijun, su jefe de policía, descubre la implicación de la mujer del mandatario en la muerte del consultor británico Neil Heywood, en noviembre de 2011. Y temiendo por su vida, se refugia en el consulado estadounidense. Lijun será condenado a 15 años de prisión. Y la mujer de Bo Xilai, a cadena perpetua. Ambos podrían ser llamados a declarar este jueves.

La justicia acusa a Xilai de haber practicado escuchas telefónicas ilegales sobre altos dirigentes del partido, entre ellos el antiguo presidente Hu JIntao.

Detenido en la primavera de 2012, fecha en la que competía con Xi Jinping por el poder, Bo Xilai no ha sido visto en público desde hace 17 meses. Su juicio se anuncia como el más trascendente en China desde hace tres décadas.